Guerra Apple-Samsung: los gigantes vuelven ante la justicia de EE.UU.

En las próximas semanas se espera que el juez que estudia el caso se pronuncie sobre los movimientos de las dos compañías.

El duro enfrentamiento entre las gigantes Apple y Samsung por cuestiones de patentes divididas parece extenderse por Estados Unidos, donde un juez dijo este jueves que necesitaba tiempo para decidir si la empresa surcoreana realmente debe pagar más de mil millones de dólares de multa.

"Tengo la intención de tomar mis decisiones por partes, organizándolos por temas", dijo el juez Lucy Koh durante una audiencia en la corte de San José, California, explicando que se pronunciaría sobre los movimientos de los dos grupos en las próximas semanas o meses.

Según expresó Koh, "tengo una serie de preguntas, porque hay muchos problemas (en este caso) y son bastante complejos".

Apple ganó el 24 de agosto la primera etapa de este juicio, el más grande de su tipo en muchos años en Estados Unidos: el jurado llegó a la conclusión de que Samsung había infringido las patentes de la empresa 'de la manzana' y la condenó a pagar 1.049 millones de dólares en daños. Pero la decisión final recae en el juez Koh.

Samsung espera obtener la anulación de la multa, o al menos reducirla. Apple, sin embargo, pidió que sea aumentada, y quiere prohibir la venta en Estados Unidos de una serie de dispositivos fabricados por su rival, incluyendo teléfonos inteligentes.

Koh comenzó el jueves por abordar el importe de la multa, haciendo preguntas difíciles a los abogados de los dos grupos en el razonamiento jurídico y cálculos utilizados por el jurado.

"Si hay una base para el mantenimiento de las indemnizaciones concedidas en el caso, entonces voy a mantenerla", dijo el magistrado, pero precisó que creía "apropiado un análisis por producto".

Un abogado de Apple dijo que era "inapropiado" encarar el proceso así, analizando dispositivo por dispositivo el análisis realizado por los miembros del jurado, pero Samsung apoyó ese enfoque del juez.

El grupo surcoreano tiene esperanzas en la anulación del veredicto, alegando que no fue imparcial por la experiencia pasada por el presidente del jurado. El magistrado no había comunicado una disputa en el tribunal de primera instancia con su antiguo empleador Seagate, empresa en la que Samsung tiene participación.