Llegué a las citas por internet por curiosidad y encontré al amor de mi vida

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Después de tener una relación algo tormentosa, decidí quedarme sola un buen tiempo. Por cuestiones laborales, mi círculo social se había vuelto bastante pequeño, así que los fines de semana me la pasaba en mi casa.

Un día, por curiosidad me metí a una de esas páginas, como Badoo. Ahí entablé conversación con algunas personas, varias muy interesantes, pero nada que me deslumbrara. Uno de ellos, un veterinario súper querido resultó ser el nieto de los mejores amigos de mis abuelos. Eso me dio cierta confianza, pero salió con más problemas… Y, aparte de salir conmigo salía con otra, así que, con mucho pesar, lo dejé ir. (Lea "Chatear, increíblemente, cambió mi vida")

Esa situación me hizo replantear que estar sola era lo mejor. Pero la curiosidad volvió a aparecer, esta vez en la oficina. Una compañera me habló de la página "Colombia cupido" o algo así. Nos metimos las dos, pero ella era quien chateaba con mis datos, pues era casada y no podía dar sus datos. Comenzaron a llegar notificaciones de muchos países apenas subí la foto, pero yo no estaba interesada y mi compañera sólo curioseaba.

Un día, me llegó una notificación de alguien interesado. Me pareció muy lindo y se veía como buena gente. Le di la oportunidad y hablamos un rato. Me pidió el teléfono y se lo di. Comenzó a llamarme a diario y hablábamos horas. Era muy agradable, él es ecuatoriano, trabajaba en Colombia, pero estábamos en distintas ciudades.

Por esos días celebrábamos amor y amistad y él se las ingenió para enviarme por una semana entera detalles anónimos, aunque yo sabía que era él. Al final, después de un mes de estar hablando él decidió viajar para conocerme. Desde el momento en que lo recogí supe que él iba a cambiar mi vida por completo. No podía dejar de mirarlo y sentirme muy emocionada. Conoció a mi familia, luego viajamos a su país a conocer la de él.

Ahora tenemos una hermosa hija y nos casamos hace poco.