Toma la Palabra

Quiero agradecerles a ayudarnos a construir esta apuesta arriesgada que hace El Espectador con Toma la Palabra. Y digo que es una apuesta arriesgada porque entenderán ustedes que el mayor valor que puede tener un medio de comunicación y ni se diga uno con la marca y el tipo de audiencias que tiene El Espectador, es su credibilidad. Y ese, ni más ni menos, es nuestro caso en esta apuesta, en esta alianza que les venimos a proponer.

…A ustedes y solamente a ustedes. Porque si vamos a compartir nuestra credibilidad, el poder de nuestra marca, tiene que ser con compañías que entiendan ese nuestro mayor activo y en su liderazgo empresarial compartan nuestros mismos valores.

No es casualidad, pues, que sean ustedes los invitados hoy. Y tampoco lo es que sea yo, el perro guardián encargado de proteger y defender esa credibilidad de El Espectador desde la generación de contenidos, quien esté aquí dándoles la cara y agradeciéndoles su presencia.
Porque Toma la Palabra no es una propuesta comercial más que ha diseñado nuestro equipo de publicidad o mercadeo. Es, también, si está bien hecho y con los socios adecuados, una propuesta de generación de contenido. Así es como la concebimos.

Vamos a hablar juntos, pero no vamos a tratar de engañar a nadie. Esa es la base de todo. No vamos a hablar por ustedes para que nuestros usuarios crean que hablamos nosotros. Esa tentación sé que a muchos en el mundo comercial les gusta, pero ahí el perro guardián tiene que gruñir, tengo que gruñir.

En cambio, si son las empresas las que toman la palabra y con su propia voz entran en relación directa con esos usuarios de El Espectador, inquietos, sofisticados, algo rebeldes, que no van a tragar entero, no encuentro razones para gruñir.

Antes bien, encuentro en Toma la Palabra un aporte valioso que puede enriquecer el contenido. Soy consciente de que por muchos periodistas muy bien preparados con que pueda  contar en mi redacción, nunca podremos cubrir con la misma profundidad las tendencias, los avances, los debates, las novedades en cada uno de sus sectores.

Ustedes poseen un conocimiento y tienen un acceso de primera mano a información de punta que se escapa al cubrimiento periodístico y que, bien manejado, con principios de transparencia acordes a ese periodismo que practica El Espectador, puede convertirse en contenido relevante para esos exigentes usuarios que tiene nuestro periódico.

Ni ellos, ni yo, tienen por qué gruñir si esta alianza la hacemos de manera correcta. Y hemos creído en El Espectador que quienes aquí están cumplen con esos principios ineludibles de transparencia que pueden garantizar que esta apuesta nos traiga ganancias a todos: a sus empresas, a El Espectador, a nuestros lectores y usuarios.

Gracias entonces de nuevo por haber aceptado esta invitación y espero que en lo que resta de este encuentro y en los días que vienen podamos construir juntos esta revolución.

Palabras de Fidel Cano, Director de El Espectador, durante el evento de lanzamiento.
Julio 31 del 2013