Así se vive una vejez vital

La disponibilidad de tiempo de la que se goza en la tercera edad es una oportunidad para adoptar un estilo de vida saludable. Ejercicio y actividades que exijan concentración, como aprender un idioma, son claves.

Treinta minutos de actividad física al día son lo recomendado para mantenerse saludable. / iStock

Los años no llegan solos, dice un viejo adagio. De hecho, el avance de la edad conlleva un sinnúmero de complicaciones entre las que se destacan la aparición más frecuente de enfermedades y el debilitamiento del cuerpo y la mente. En otras palabras, la pérdida de la vitalidad.

Diego Chavarro, médico geriatra del Instituto de Envejecimiento de la Universidad Javeriana, explica que esa realidad puede ser diferente. “A pesar de tener muchos años, es posible envejecer de forma apropiada o adaptarse a los cambios que se van presentando. Uno puede tener enfermedades y mantenerlas controladas y, adicionalmente, hacer todo lo posible para evitar el deterioro físico y cognitivo, así como la depresión”.

Una posición que respalda la política de envejecimiento activo de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el concepto de envejecimiento con éxito de la autora española Rocío Fernández-Ballesteros.

La OMS señala que el grupo demográfico con mayor crecimiento es el de los mayores de 60 años—para 2025 más de mil millones de personas habrán superado esa edad, según la Organización—, por lo que es necesario que cada país establezca políticas claras para “optimizar las oportunidades de bienestar físico, social y mental” de esta población, con el objetivo de ampliar la esperanza y calidad de vida saludable, así como la productividad en la vejez. Dicho de otra forma, lo que se busca es conservar la autonomía sin importar en qué etapa de la vida se esté.

Por su parte, Fernández-Ballesteros, luego de observar lo propuesto por numerosas investigaciones enfocadas en geriatría, señala que un envejecimiento exitoso se define por factores como “condiciones de salud, funcionamiento físico óptimo, alto funcionamiento cognitivo, afecto positivo y participación social”.

Sin embargo, todavía más importante que saber lo que significa una vejez activa es cómo llegar a ella. Al respecto, el psicólogo Francisco Gavilán en un texto publicado por el Instituto de Mayores y Servicios Sociales de España, señala que los adultos mayores tienen en el tiempo al mejor aliado, pues durante la vejez se cuenta con mucha más disponibilidad para cultivar un estilo de vida sano.

En el ámbito físico lo primero es mantener la independencia a la hora de ejecutar actividades de la vida diaria como vestirse o tender la cama, para fomentar el autocuidado. Además, es importante dedicar tiempo a hacer deporte, pues en esta etapa de la vida se comienza a perder masa muscular, lo que a su vez lleva a la pérdida de la capacidad de reacción y al sedentarismo. La recomendación de Chavarro es realizar ejercicio cardiovascular de manera constante y progresiva, siempre y cuando no se sufra de algún tipo de enfermedad.

De lo contrario se debe consultar a un especialista que recomiende una rutina adecuada. En el caso de quienes sufren de diabetes, por ejemplo, se puede acudir a ejercicios de resistencia muscular con pesas y bandas elásticas dos veces a la semana durante 30 minutos, indica Dilcia María Luján, jefa de consulta externa de la Asociación Colombiana de Diabetes.

Lo anterior, advierte el experto de la Javeriana, se refuerza con una alimentación balanceada, en la que en vez de eliminar grupos alimenticios se haga una correcta dosificación de los mismos. Eso sí, hay que evitar el alcohol y el cigarrillo.

Con respecto a la salud mental, Luján asegura que con la edad es más fácil que aparezcan cuadros de demencia, pérdida de la memoria y alzhéimer. Si bien estas enfermedades son inevitables, sí es posible acudir a estrategias que ralentizan sus efectos. “Actividades que requieran concentración, como aprender un nuevo idioma, ayudan”, agrega la endocrinóloga. “La gente mayor cree que se le acabó el tiempo para aprender, pero si se lo propusieran podrían mantener un cerebro eficiente por más tiempo”.

La lectura, la práctica de hobbies como el baile, que fomentan la coordinación, y la participación en grupos comunitarios, también son beneficiosos, remata Chavarro y recuerda que “la vejez no es el fin de la vida”.