Luz Elena del Castillo, directora de Ford Motor Colombia

“La industria va a comenzar a recuperarse”: Ford Colombia

2016 fue el peor año del sector automotor en esta década. Sin embargo, el Salón del Automóvil jalonó las ventas de marcas como la del óvalo, que creció 6,3 % y que espera llegar este año al 7 % de participación en el mercado y vender 19.000 unidades.

Gustavo Torrijos

El 2016 fue uno de los peores años de la industria automotriz en Colombia. El impacto de los precios del petróleo, la devaluación, una disminución en los niveles de crecimiento que traía el PIB y una inflación que llevó al incremento de las tasas de interés golpearon a las marcas.

Incrementar entre 15 y hasta 30 % los precios fue la estrategia que adoptaron muchas para intentar recuperar algo de la devaluación. Sin embargo, Ford optó por ser prudente y esperó pacientemente al Salón Internacional del Automóvil para impulsar las ventas apalancadas en lanzamientos como el de la Escape. Y la estrategia funcionó, explica Luz Elena del Castillo, directora general de la marca en el país. “Crecimos al 6,3 % cuando en 2015 lo habíamos hecho al 5,7 %, y vendimos 16.000 unidades”.

Entonces, ¿el alza del dólar en realidad no los golpeó?

El escenario al que se enfrentó la industria era normal porque la economía se tenía que ajustar a ese shock externo que significaron el impacto del petróleo y el dólar. Nosotros no fuimos los que más subimos precios en el mercado; lo hicimos de una manera consecuente y competitiva. Además, el año pasado tuvimos productos importantes, como la Edge (en 2015 prácticamente no hubo ventas de este carro), y nos enfocamos en la Explorer, que ha tenido un éxito rotundo, y en la Escape. Eso nos ayudó al cierre de diciembre. La fórmula de ofrecer innovación, diseño y tecnología sin considerarnos una marca prémium en precios sirvió.

Este año, que no hay Salón, ¿cómo piensan seguir creciendo?

Para Ford, el Salón Internacional del Automóvil fue fundamental. Tuvimos muchos pedidos que se materializaron sobre todo en diciembre, cuando registramos un récord de ventas con la Escape, la Explorer y la EcoSport. Pero creemos que, a partir de 2017, la industria va a comenzar a recuperarse y se van a vender mínimo 260.000 unidades. Nosotros tenemos la meta de comercializar 19.000 carros y llegar a una participación del mercado del 7 %, apalancados en el lanzamiento de la nueva Escape y de otros productos con los que vamos a sorprender durante el año.

Entender qué quieren los “millennials” se ha vuelto fundamental para las empresas. ¿Cómo están llegando a ellos?

En realidad, los millennials no son el target principal de la marca porque su primer carro por rango de precios no sería el que nosotros tenemos de entrada, que es el Ford Fiesta. Seríamos más bien una opción para su segundo carro, cuando ya tienen más poder adquisitivo.

El 50 % de sus ventas se concentran en Bogotá. ¿Qué tanto han crecido en otras ciudades?

Estamos en 17 ciudades, tenemos 38 puntos de venta y 45 de servicio. Después de Bogotá, el mercado más importante es Medellín, que representa el 15 % de las ventas, y luego le siguen Cali, Barranquilla y Bucaramanga.

Siendo una marca estadounidense, ¿cómo ven las políticas de comercio exterior de Trump? ¿Creen que podrían afectar a la industria colombiana?

Eso se está manejando al más alto nivel con el presidente mundial de la marca y Bill Ford, el accionista más visible. La idea es colaborar y entender cómo la marca puede apoyar esa visión de Trump. Por el momento estamos expectantes. Nada ha cambiado para nosotros en Colombia. Tenemos un suministro fuerte de vehículos de México, como el Ford Fiesta y el Ford Fusión, pero aprovechamos la posibilidad de suministro de vehículos de muchas fuentes. La Edge la traemos de Canadá; la Explorer, el Ford Mustang y el Ford F-150 de Estados Unidos; la Ranger de Argentina; la EcoSport de Brasil, y la Escape de Valencia, España.

La movilidad es un dolor de cabeza en las principales ciudades del país. ¿Cómo podrían aportar a mejorar este escenario?

La movilidad puede convertirse en una restricción al crecimiento de nuestra industria. El problema es que, mientras no haya opciones seguras, suficientes en capacidad y que satisfagan a los usuarios, vamos a seguir con una oferta de vehículos creciente, porque lo que se ha visto es que con las restricciones las ventas aumentan. Sin embargo, trabajar en movilidad es importante para todas las marcas. Hemos contribuido en seguridad vial y en tecnologías menos contaminantes.