Cómo escoger el mejor regalo para tu hijo

Buscar el mejor regalo para su hijo no es una tarea fácil de realizar.


Mediante el juego el niño obtiene la entrada sensorial y gravitacional de su cuerpo, aspectos esenciales para su desarrollo motriz y emocional. Cuando quiera regalarle un juguete a su pequeño no se fije solamente en los de moda, sino en aquellos que le ayudarán a desarrollar su creatividad. Recuerde que ellos no necesitan juguetes caros para jugar eficazmente, tenga en cuenta que cuanto más cosas hace un juguete menos puede hacer un niño, y se le impide que sea activo y creativo. A continuación, le ofrecemos algunas ideas para que las tenga en cuenta en su lista de regalos.

Antes de un año

Los bebés a esta edad no tienen una finalidad lúdica y los movimientos son solo un ejercicio funcional. Se recomienda ofrecer muñecos de material irrompible y de llamativos colores, que hagan algún tipo de sonido y sean fáciles de agarrar como sonajeros o pelotas de colores, que sean de materiales suaves; también, puede regalar móviles o cajas de música. Hay que evitar los juguetes de extremos puntiagudos o de piezas fácilmente desprendibles que el bebé pueda ingerir en cualquier oportunidad.

De uno a dos años

El niño está en periodo sensorio-motor y manipula los objetos según su actividad. Es aconsejable elegir cualquier artículo con ruedas que pueda arrastrarse o empujarse como carritos y coches, especialmente si hacen ruido. También son ideales los juguetes que flotan en el agua, así como los baldes y palas para jugar en la arenera. Recomendamos todo tipo de objetos que el menor pueda llenar con miles de cosas, caballitos de madera y cubos apilables.

De dos a tres años

Es importante acompañar la evolución de nuestros hijos con juguetes adaptados a sus progresos diarios y que lo motiven a realizar nuevos descubrimientos. Puede optar por juegos que se puedan armar y desarmar, disfraces, pinturas para aplicar con los dedos, instrumentos musicales de juguete como tambores, guitarras, piano, etc. Juego de bloques para armar y torres de colores.

De tres a cinco años

A esta edad ya no solo le gusta construir, sino que también le encanta organizar el espacio que está construyendo y hacer que se parezca a aquellos lugares que conoce. Para ayudarle a desarrollar su imaginación son útiles las casas de muñecas, las pistas de trenes, carreteras con coches, castillos, títeres, juegos de construcción y teléfonos de juguete.

En esta etapa el menor también comienza a imitar la realidad: jugará a la cocinita, al papá y a la mamá, al médico, al profesor y a los bomberos; por tal motivo, durante este periodo disfrutará disfrazándose y jugará con accesorios domésticos de verdad o juguetes que reproducen la realidad: utensilios de cocina, muñecas, animales de peluche, gafas de sol, coches, carpas y casitas. El menor irá perfeccionando el movimiento de las manos, el cual será mucho más preciso. Podrá ofrecerle muchas actividades que estimulen la psicomotricidad fina: pasar páginas, rasgar, recortar y doblar papel, enroscar, enrollar y amasar. Poco a poco verá cómo sus dedos adquieren más agilidad y autonomía. Los materiales moldeables, como el barro o la plastilina, son ideales para llevar a cabo distintas manualidades.

De cinco a ocho años

En esta etapa ya han desarrollado habilidades específicas y los de ocho años en adelante ya eligen por sí mismos lo que quieren. Son apropiados todos los juguetes mencionados en la fase anterior y vale la pena destacar los siguientes:

* Los ordenadores infantiles o juegos donde se tienen que emparejar colores, formas, números, letras o contestar preguntas según unos criterios que, si no se cumplen, serán informados a través de un sistema auto correctivo (un sonido o una lucecita).

* Aquellos que requieran mucha actividad y ejercicio físico como patines, bicicletas, trompos, lazos, monopatines, entre otros.

* Los juguetes de habilidad y puntería: bolos, raquetas, pelota, aros, petanca, peonza, canicas, etc.
* Juegos de mesa sencillos en los que tenga que girar una rueda, tirar los dados, contar, mover fichas. También juegos de asociación y clasificación de imágenes.

* Los juegos de construcciones complejas, con piezas cada vez más pequeñas: mecanos, maquetas, rompecabezas y recortables. También son útiles los elementos relacionados con el coleccionismo: es un buen momento para empezar con los albúmenes de cromos o las colecciones de sellos, monedas, etc.

* Poco a poco se irá introduciendo en los juguetes electrónicos o de ordenador. Si los padres limitan el tiempo y dan preferencia a aquellos juegos que permitan más de un jugador, pueden ser muy beneficiosos para los niños.

Consejos

Incentive a su hijo a leer, los libros de cuentos son muy adecuados. Actualmente en el mercado se encuentra una gran variedad de libros infantiles. Es conveniente no forzarlos y lograr que se diviertan a través de la lectura, así percibirán esta actividad como algo lúdico y positivo.

Hay que aceptar los juguetes bélicos como tales y no darles importancia. Lo que sí se debe hacer es explicarle al pequeño la diferencia entre realidad y ficción, entre comportamientos correctos e inapropiados.

La orientación sexual de su hijo nunca se verá influenciada por el juguete que utilice. Tanto los niños pueden disfrutar de juegos de muñecas como las niñas de los carros o las batallas entre superhéroes.