Hoteles boutique, pequeños que crecen en Cartagena

Exclusivos hospedajes compiten con las grandes marcas por ganar terreno en el turismo de lujo. Los detalles y la oferta gastronómica están marcando la diferencia.

Los destinos turísticos más importantes se caracterizan por contar en su oferta hotelera con las más grandes y exclusivas cadenas del mundo. Sin embargo, en medio de estos gigantes, pequeños hoteles con una atención especial al detalle, cuidado y tranquilidad de sus huéspedes, ganan terreno y se apoderan de los primeros lugares de plataformas como TripAdvisor y Booking, gracias a la calificación de sus usuarios.

Los hoteles boutique se caracterizan por tener pocas habitaciones y contar con todas las comodidades para que los huéspedes disfruten de su estadía, con la calma de estar pagando por calidad y no por una marca.

El valor diferencial no se basa únicamente en los servicios complementarios, sino en la exclusividad y la tranquilidad que solo puede brindar un espacio con pocos visitantes. En otras palabras, no hay que lidiar con filas en los comedores o una piscina atiborrada de personas.

Cartagena, la capital turística de Colombia, no es ajena a esta nueva tendencia en el mercado mundial y cuenta con algunos de los hoteles más lujosos del Caribe en este segmento, como un complemento a la amplia oferta que la caracteriza. Lia Osorio, gerente de Movich Cartagena, uno de los hoteles boutique con más historia y reconocimiento de la ciudad, destaca que el éxito de este mercado se basa en la originalidad y la búsqueda incesante por diferenciarse de las demás opciones que tienen los clientes.

“Año tras año llegan nuevas marcas internacionales a Cartagena y los hoteles boutique que le apuestan a un mercado de lujo trabajan en evolucionar con el objetivo de cumplir las exigencias de sus huéspedes. En el caso del Movich, remodelamos gran parte del hotel y añadimos un spa y un salón de reuniones para que nuestros huéspedes se sientan mejor que en casa. Trabajamos mucho en el servicio. Somos unos convencidos de que en los detalles está la diferencia y queremos que nuestros clientes se lleven una sorpresa cada minuto que estén en el hotel”, indicó Osorio.

La gerente también reconoció que competitivamente el potencial de este tipo de hoteles se basa en distinguirse de los demás y desarrollar un concepto propio que genere recordación. Con esta idea, por ejemplo, el hotel inauguró el restaurante Alyzia, una experiencia gastronómica que se basa en la cocina del Mediterráneo y está abierto al público para que no solo los huéspedes tengan la oportunidad de disfrutar de sus sabores exóticos.

Los restaurantes marcan un punto muy importante para la oferta hotelera, por lo que las marcas se preocupan cada vez más por brindarles a sus huéspedes y comensales un espacio con los mismos estándares de los más importantes restaurantes internacionales.

Los hoteles boutique, fieles a su filosofía de lujo y confort, comienzan a lanzarse a la conquista del turismo gastronómico, convirtiéndose en referentes de la cocina mundial. “Alyzia es el resultado de una renovación completa –añade Osorio–. Estamos apostando por la alta cocina con una experiencia mediterránea que, además, resalta lo mejor de los sabores del Caribe”.