Una isla para divertirse

Excursiones en catamarán, torneos de tenis en la playa, visitar una granja de avestruces y caminar en medio de un colorido mariposario forman parte de un entretenido itinerario que busca ir más allá de la tradicional experiencia en el Caribe.

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La ilusión de vacacionar en familia invade a los padres especialmente cuando se acercan las temporadas de receso escolar. El momento ideal para desconectarse de la rutina, empacar maletas y divertirse unos días fuera de casa. Elegir el lugar teniendo en cuenta las edades de los niños y el clima en el que todos vayan a sentirse más cómodos es el primer paso de la aventura. Nieve, montañas y playa son, generalmente, los escenarios más deseados.

El Caribe siempre será una alternativa atractiva por encontrarse a menos de dos horas en avión saliendo desde Bogotá, su agradable temperatura, ese mar azul y blancas playas que invitan a jugar, pero también a relajarse. Pensando en las necesidades de los padres de hoy, Aruba ha querido proponer un turismo distinto para las familias. Itinerarios que incluyan las típicas actividades de las que todos disfrutan en una isla caribeña, pero también emocionantes y únicos planes que hagan de las vacaciones un evento memorable.

A la oferta de entretenimiento se suma el programa One Happy Family, del que forman parte la mayoría de los hoteles, y que consiste en incluir con el hospedaje el desayuno gratis para los niños menores de 12 años que estén en habitación compartida con sus papás, junto con actividades y descuentos especiales.

Conozca entonces lo que podría hacer con sus hijos, sobrinos o ahijados en la isla feliz.  

Un museo para descubrir la historia de Aruba


Originalmente fue la antigua casa de la familia del conocido héroe de la Segunda Guerra Mundial, Boy Ecury.  Abrió sus puertas en 1981 y se dedica a educar a los visitantes sobre la cultura y la historia de la isla. El moderno edificio alberga los espacios dedicados a la cultura amerindia y hallazgos arqueológicos de diversas excavaciones alrededor de Aruba.

Aventura en cuatrimoto

El Parque Nacional Arikok se extiende a través de casi el 20% de la isla. Recorrerlo es un divertido plan porque se puede hacer a bordo de cuatrimotos, jeeps como si se tratara de un safari, a caballo o caminando. Son 32 kilómetros de terreno desértico y salvaje, a lo largo de la costa norte, poblada de rocas y cactus. Descubrir playas escondidas, puentes y piscinas naturales, pinturas rupestres y la flora y fauna autóctona como las serpientes de cascabel de Aruba, lechuzas y lagartos azules resulta fascinante sin importar la edad. La entrada es gratuita para los niños.

En la granja de avestruces 

Aunque África es la tierra natal de estos animales, varias familias han logrado acoplarse a la isla y se han convertido en todo un atractivo. Cada media hora sale una visita guiada durante la cual se aprende de sus hábitos de alimentación, el apareamiento, cómo crían a sus hijos y vive la especia de ave más grande del mundo.

A caretear entre corales

Baby Beach es una de las playas más concurridas y hermosas de Aruba. Sus aguas son cristalinas y la arena blanca y fina. Es perfecta para bucear y caretear entre arrecifes, corales de colores y peces tropicales como el pez loro, globo y ángel. Se encuentra en el lado opuesto de la zona hotelera high rise de Palm Beach, escondida entre la naturaleza, lejos de las aglomeraciones de turistas. Un bar al aire libre, el restaurante Big Mama´s y una serie de cabañas para disfrutar de un picnic familiar complementan la oferta.

Tenis en la playa

La isla es reconocida por ser la cuna del tenis de playa y todo el año atrae deportistas de renombre y aficionados que quieren explorar este deporte recreativo y de competición. Se puede reservar una cancha en Moomba Beach Bar & Grill por cinco dólares y hasta contratar lecciones con profesionales locales.

El Santuario de Aves de Bubali

Es hogar de más de 80 especies de aves migratorias. Desde la plataforma de observación se ve surcar el cielo a garzas, garcetas, gaviotas, espumaderas, fochas, cormoranes y numerosas especies de patos.

Caminar entre mariposas

En Palm Beach, frente al Divi Aruba Phoenix Beach Resort, la Granja de Mariposas es un maravilloso jardín tropical en el que vuelan por todas partes con sus alas de colores. Los niños se deleitan a medida que descubren el milagro de la metamorfosis, sobre todo en las horas de la mañana cuando salen las mariposas de sus crisálidas alzando el vuelo por primera vez. El recorrido guiado dura entre 15 y 20 minutos.

Excursión en catamarán 

A bordo de esta embarcación de vela salen las familias a dar un paseo por las tranquilas y cálidas aguas del mar Caribe, no muy lejos de la costa. Durante el recorrido hay varias paradas, en medio de aguas aguamarinas que se recorren con snorkel para dejarse maravillar por la riqueza de la vida marina que albergan. Y para los que saben bucear no pueden dejar de conocer el naufragio de La Antilla, a 400 pies (122 metros), considerado uno de los más grandes del Caribe.

Paseos bajo el agua

Para quienes buscan un descanso de las concurridas playas de Palm Beach y tener un día todo incluido en un lugar más tranquilo, pero no menos emocionante está Palm Island. Una exclusiva isla con actividades como caminar bajo el agua con una escafandra y gozar con los parques de agua. Los adultos pueden relajarse en la playa privada o con un masaje frente al mar.

Un santuario de animales en peligro

Ubicado justo antes de la formación Ayo Rock, en el Santuario de Burros se alimenta y brinda atención médica a unos 90 animales en peligro de extinción. Los visitantes pueden ayudar con los quehaceres cotidianos de alimentación y cuidado, una gran experiencia educativa para los niños.

Volar entre las olas

Gracias a las condiciones de viento, que sopla prácticamente todo el año, Aruba es un paraíso para los aficionados al windsurf y al kite. Quienes no lleven los equipos o quieran aprovechar su visita para aprender pueden alquilarlos o tomar lecciones en la playa.