Reducen la rigidez muscular

Masajes de diez minutos, claves para la recuperación física

Alivio: en esta palabra se condensa el poder que tienen los masajes, una técnica de fisioterapia que ha demostrado sus bondades para la recuperación del dolor posoperatorio, de las molestias generadas por enfermedades como la artritis o fenómenos como el estrés y de lesiones o contracciones musculares que afectan a los deportistas.

Los masajes ayudan a reducir el dolor causado por la actividad física. iStock

La ciencia ha demostrado que tanto las técnicas suaves como los masajes profundos, que incluyen fricciones, golpeteos y amasamientos, no sólo relajan, sino que aumentan los niveles de endorfinas, sustancias que el organismo produce de manera natural y que dan una sensación de bienestar. No en vano son uno de los servicios principales de los spas y un ofrecimiento al que nadie puede negarse.

En el caso de los deportistas, se recurre a este medio físico manual con un objetivo claro: mejorar el rendimiento, prevenir lesiones y acelerar la recuperación. Un artículo publicado en la revista Men’s Health explica que funciona porque prepara el tejido muscular. Cuando se realiza como parte del calentamiento, ayuda debido a que oxigena los músculos y les da una mayor flexibilidad.

También tiene un efecto estimulante y revitalizador, que “inyecta” energía permitiendo que el desempeño sea mejor. Y una vez finaliza la competencia o el entrenamiento, recurrir a ellos nuevamente, especialmente en las zonas del cuerpo que más se trabajaron (pantorrillas, muslos y espalda), relaja y descarga, logrando que la recuperación sea mucho más rápida.

Un estudio publicado en Science Translational Medicine demostró que diez minutos de masaje son suficientes para disminuir la rigidez muscular y aliviar los dolores que suelen aparecer después de la actividad física. Para comprobarlo, un equipo de investigadores dirigido por el especialista Simon Melov realizó una prueba en 11 jóvenes activos que se sometieron a un ejercicio intenso. Al terminar, cada uno recibió un masaje de diez minutos en uno de sus cuádriceps.

Los resultados indicaron que se redujo el dolor y la inflamación, logrando incluso un efecto similar al de los fármacos que se prescriben para relajar los músculos.