27 May 2009 - 10:53 p. m.

15 a 20% de la población pospone sus tareas

Dejar para mañana lo que se puede hacer hoy es un hábito que afecta cada vez a más personas.

Pablo Correa

Si usted es de los que siempre se promete dejar de fumar el próximo mes, hacer una dieta desde el siguiente lunes, se aplica a sus obligaciones sólo cuando siente cerca el último plazo, paga sus recibos sobre el tiempo y lleva meses masticando la idea de comenzar un nuevo negocio, tal vez deba terminar de leer este artículo (preferiblemente hoy mismo).

Postergar, diferir, aplazar, dejar para más tarde o el día siguiente lo que se podría hacer ahora mismo tiene para los expertos un nombre que casi suena a pecado: procrastinación.

No existen estadísticas exactas sobre cuántos sufren por andar dejando para mañana lo que pueden hacer hoy, pero según algunas estimaciones al menos el 95% de las personas son proclives a la procrastinación y, de éstas, 20% serían procrastinadores frecuentes.

Más interesante aún resulta el hecho, señalado por varios investigadores como Piers Steel, de la University of Calgary, que la procrastinación es un hábito que ha ido incrementándose a lo largo del siglo. Un síndrome de los tiempos modernos.

Cuando este investigador comenzó a interesarse por el tema y realizó una primera medición en 1978, encontró que el 15% de la población confesaba su tendencia a procrastinar y aproximadamente 1% sentía que postergaba sus obligaciones de manera crónica. Para 2002, las cifras se habían inflado: 60% de la población se catalogaba como proclive a la procrastinación y cerca del 6% indicó que lo hacía con mucha frecuencia.

“Existe una tendencia a creer que la procrastinación es un fenómeno reciente, pero me inclino a creer que se trata de un fenómeno que ha existido a lo largo del tiempo, sólo que ha aumentado en años recientes”, explica Steel en uno de sus artículos.

No todo retraso en la ejecución de una tarea debe considerarse procrastinación. Se cae en este hábito cuando sabiendo que lo mejor es comenzar una tarea de inmediato se decide dilatar tal obligación.

Pero, ¿cuál es el origen de esta tendencia a postergar todo? William Knaus, de la Escuela de Medicina de la Universidad de Virginia y autor del libro Hágalo ahora: acabe con el hábito de la procrastinación, asegura que dudar de las propias capacidades y la baja tolerancia a la tensión son los principales factores para caer en la trampa de postergar.

Jane Burka y Lenora Yuan, psicólogas norteamericanas y autoras del libro Procrastination, señalan como origen de este problema al miedo. “El temor es el principio de toda procrastinación, miedo a fallar, al éxito, a perder la batalla”. Otros factores involucrados serían la impulsividad, la tendencia a la distracción y el grado de motivación para alcanzar el éxito.

La buena noticia para los procrastinadores es que existen trucos sencillos para regresar al grupo de los que terminan a tiempo sus tareas.

Consejos para vencer la procastinación

Jane B. Burka y Lenora M. Yuen, autoras de‘Procastination’, ofrecen consejos para romper con el hábito de postergar tareas:

1. Ser específico: no pretender organizar su vida, en cambio trazarse tareas concretas en un ámbito.

2. Pequeños pasos. Planear paso a paso cada proyecto por realizar.

3. Autopremios. Otorgarse recompensas a medida que avanza.

4. Recuerde: no tiene que ser perfecto, tiene simplemente que hacerlo.

 

 pcorrea@elespectador.com

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