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Christy Mack, actriz de películas para adultos, publicó en su cuenta de Twitter unas fotografías que dan cuenta de una golpiza que le habría propinado el pasado viernes su exnovio, Jon Koppenhaver, luchador de artes marciales mejor conocido como ‘War Machine’ (máquina de guerra).
18 huesos rotos, fractura de nariz y de una costilla, rotura del hígado, pérdida de varios dientes y una pierna lesionada, fue el saldo de la fuerte agresión que sufrió Mack, según informó kienyke.com
La actriz porno también perdió parte de su cabello luego que su pareja se lo arrancara con un cuchillo.
Mack publicó un comunicado a través de la red social, en el cual cuenta que “el viernes a alrededor de las dos de la mañana, Jon Kooppenhaver llegó sin avisar a mi casa en Las Vegas (…) me encontró a mí y a un amigo, vestido y desarmado en mi casa. Sin decir una palabra, comenzó a golpear a mi amigo; una vez que terminó, dirigió su atención a mí. Me hizo desvestirme y ducharme enfrente de él, luego me arrastró hacia afuera y me golpeó la cara. No recuerdo cuántas veces”.
Mack cuenta que logró salir de su casa y corrió desnuda hacia las viviendas de sus vecinos, quienes la auxiliaron y trasladaron a un hospital.
Según el portal TMZ, el presunto agresor es acusado de sietes delitos, entre ellos “ataque con un arma letal” y “violencia doméstica con resultado de graves lesiones”, entre otros.
La organización Bellator, en la que hasta ahora peleaba Koppenhaver, lo despidió apenas se conoció el escándalo. Él desapareció luego del incidente y continúa prófugo de la justicia.
Este domingo ofreció su versión sobre lo ocurrido, a través de su cuenta oficial en Twitter: “no soy un mal tipo, fui a darle una sorpresa a mi novia, ayudarla para su show y darle un anillo de compromiso, pero terminé luchando por mi vida”, detalló el luchador de MMA.
Según Mack, se separó de ‘War Machine’ en mayo de 2014 y desde entonces él vive en San Diego y ella en Las Vegas.
Kooppenhaver es buscado por las autoridades y se ofreció una recompensa de 10.000 dólares por información que conduzca con su captura. Sin embargo se defendió de las acusaciones en su cuenta de Twitter: “Los policías nunca me jugarán limpio, nunca me creerán. Todavía estoy decidiendo qué haré”.