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Con un nuevo proyecto de clonación de animales silvestres, Brasil espera evitar que algunas especies en vía de extinción desaparezcan para siempre de su territorio. El ensayo, que se llevará a cabo en las instalaciones del Jardín Zoológico de Brasilia y que fue apoyado por el Departamento de Agricultura, es el primero que se hace en ese país con mamíferos no domésticos.
Con esta iniciativa, ya practicada con animales en cautiverio como vacas o caballos, los científicos pretenden clonar ocho de los ejemplares más amenazados: el jaguar, el perro venadero, el zorro grande, el león negro, el coatí, el oso mielero, la corzuela parda y el bisón. Todos ellos están incluidos en la lista de especies amenazadas publicada por el Instituto Chico Mendes de Conservación de la Biodiversidad (ICMBio) y en la lista roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).
Y aunque el éxito del proyecto aún no está asegurado, la primera etapa ya está muy avanzada. Los investigadores tienen almacenadas 420 muestras de células y germoplasma de especies autóctonas de los entornos naturales brasileños, como El Cerrado, la sabana tropical que limita con el sur del Amazonas. En ese lugar, las autoridades han recolectado muestras de ADN de cadáveres desde hace dos años.
La segunda fase de la investigación consistirá en conseguir los clones. Según declaraciones de los científicos, el primer clon podría partir de lobo crinado, pues este animal permite la fecundación de óvulos de otras especies compatibles, como el perro.
De lograrse el objetivo, en principio, los nuevos ejemplares serán mantenidos en cautiverio. Posteriormente, es posible que sean liberados en sus hábitats naturales, con el propósito de propiciar la reproducción natural.
Sin embargo, la técnica de clonación, que cada vez es más común a partir del éxito obtenido con la famosa oveja Dolly en 1996, aún tiene un índice muy bajo de éxito: entre el 5% y el 7%. Además, sus costos actuales siguen siendo muy altos y requiere elevadas inversiones en equipos especializados.
Pese a que los líderes del proyecto aseguraron que no darán ningún paso que implique el mínimo riesgo, quizás uno de los principales dilemas radica en la disminución de la diversidad genética de las especies salvajes o en los posibles efectos genéticos, que aún son desconocidos para la ciencia.