Una de muchas razones que tuvo en cuenta un grupo de empresarios para crear el Club del Vino, ese espacio para que los amantes del licor se dejen llevar por sus más intensos placeres y se relajen aprendiendo sobre este segmento de bebidas que tienen sus mejores tipos en Argentina, Chile, Francia, España, entre otros.
“Aquí todos son bienvenidos, tanto los expertos como los que quieren aprender a disfrutar un buen maridaje entre alimentos y bebidas”, explica Eduardo Hoyos, del club que nació hace poco en Bogotá. Allí se pueden tener descuentos especiales, invitaciones para compartir con enólogos internacionales y eventos en los que los amantes del vino se encuentran para degustar una buena copa o, si el ambiente lo permite, una buena botella importada. Ya son 200 socios y su gran mayoría son padres de familia que con los cursos iniciales ya forman parte de un selecto grupo de conocedores de este enigmático licor.