22 Apr 2018 - 7:38 p. m.

Caribe, región clave para el desarrollo de la minería sostenible

Esta zona es responsable del inmenso aporte que la industria minera le hace al país en términos de Producto Interno Bruto y exportaciones, convirtiéndola en una región productora y exportadora.

Germán Arce Zapata*

Getty Images
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La región Caribe ostenta un rol protagónico en el papel que la industria minera ha jugado en el crecimiento de la nación. Aporta significativamente al presupuesto, incrementa las exportaciones, genera empleo y provee la infraestructura necesaria para el desarrollo, aportando a la equidad social y la lucha contra la pobreza extrema.

La ubicación estratégica y la riqueza geológica han hecho que el Caribe concentre los proyectos de carbón y níquel más importantes de Colombia en los últimos 30 años, así como la infraestructura ferroviaria (cerca de 400 kilómetros) y portuaria (nueve puertos) para una operación a gran escala.

Esto significa que el Caribe es responsable del inmenso aporte que la industria minera le hace al país en términos de Producto Interno Bruto y exportaciones, convirtiéndolo en una región productora y exportadora, que ha recibido los frutos de su trabajo, pues en 2016 el PIB de Cesar, por cuenta de la minería, fue del 35 %, 45 % en La Guajira y 15 % en Córdoba.

En los últimos cinco años el Caribe recibió $7,5 billones por concepto de regalías que han sido invertidas en proyectos de transporte, deporte, recreación, educación, agua y saneamiento básico y $9 billones más por cuenta de los impuestos departamentales, de renta, compensaciones, compras regionales, contraprestaciones portuarias y de ferrocarril, entre otros.

Esto sin contar con los $49.000 millones del Incentivo a la Producción que desde 2015 han recibido 31 municipios productores de la Costa, beneficiando a 200.000 personas con proyectos que mejoran su calidad de vida en áreas como deporte, educación y saneamiento básico.

Durante los últimos cinco años, el Caribe ha producido más de 400 millones de toneladas de carbón térmico, 22 toneladas de oro y 450 millones de libras de níquel, que le han generado a la región más de 100.000 empleos.

Esta minería la desarrollan empresas formales que poseen altos estándares internacionales de protección al medio ambiente, trabajo con comunidades y respeto por los derechos humanos. Implementan voluntariamente buenas prácticas en sus operaciones mineras e invierten en programas de responsabilidad social.

Para complementar este panorama, desde hace cinco años el Ministerio de Minas y Energía está implementando programas para promover la formalización y el desarrollo integral de la pequeña minería.

Entre los más importantes están la creación de mecanismos para trabajar bajo el amparo de un título; la promoción de la coexistencia entre la grande, mediana y pequeña minería; la caracterización de los pequeños mineros y de subsistencia; el acompañamiento integral; la eliminación del uso del mercurio, y la capacitación en buenas prácticas.

Con estas medidas no sólo se pretende regularizar y dar seguridad a quienes ejercen la actividad, sino fomentar el cumplimiento de los lineamientos ambientales para que la minería sea sostenible y respetuosa con el entorno y las comunidades.

En el Caribe, los programas de formalización han identificado 1.237 unidades de producción minera, con más de 9.000 trabajadores. De ellas, 340 han recibido asesoría en el mejoramiento de sus operaciones, fortaleciendo la #MineríaBienHecha y sostenible.

De esta manera, la formalización se estructura como mecanismo de control y seguimiento técnico y ambiental, que incluye diferentes herramientas para garantizar a los mineros una condición de trabajo formal.

Durante este Gobierno, declaramos en la región Caribe 10 áreas de reserva especial, cinco zonas mineras de comunidades étnicas y 10 subcontratos de formalización. De igual manera estamos avanzando en 46 procesos de regularización que permitirán a 1.200 mineros trabajar bajo el amparo de un título.

Los esfuerzos por lograr el ejercicio de una actividad responsable y sostenible han permitido la transformación del sector. Además, con la coexistencia de la grande, mediana y pequeña minería, la región Caribe es un actor clave para la continuación del desarrollo de la minería sostenible, que se traduce en bienestar para las comunidades.

* Ministro de Minas y Energía.

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