21 Nov 2009 - 9:59 p. m.

Cocodrilos caminantes

Un grupo de investigadores estadounidenses descubre los restos de tres especies en el Sahara.

Valeria Gómez Rodríguez

Observar a un cocodrilo hambriento arrastrarse velozmente hacia su carnada es una escena impactante, pero debió serlo aún más ver a un cocodrilo de seis metros de longitud caminando erguido directo hacia su víctima. Por suerte los seres humanos aparecimos en la Tierra millones de años después de la extinción de estos monstruos dentados.

La existencia de estos reptiles prehistóricos fue confirmada por un grupo de investigadores estadounidenses que  descubrió cinco restos de cocodrilos en el Sahara. Los cálculos indican que vivieron hace aproximadamente 100 millones de años. Tres de las especies halladas resultaron completamente nuevas para la ciencia. 

Los reptiles fueron encontrados en rocas y dunas del territorio de Marruecos y Nigeria. Paul Sereno, líder de la investigación y explorador de National Geographic, argumentó que posiblemente se encontraron en ese lugar porque allí existieron caudalosos ríos que atravesaban las planicies habitadas por los dinosaurios.

“Nos sorprendió encontrar a tantas especies de la misma era en el mismo lugar”, afirmó Hans Larsson, paleontólogo y miembro del grupo de investigadores del descubrimiento.

Los tres espécimenes tienen entusiasmados a los paleontólogos, pues arrojan luces que permitirán reconstruir lagunas de ese pasado prehistórico. Uno de ellos, un cocodrilo con dientes similares a los filosos colmillos de jabalí, que usaba para embestir a su presa, fue bautizado BoarCroc. RatCroc, otro de los reptiles y de tan sólo un metro de largo, poseía un hocico especializado en rastrear hierbas. El último del trío era un animal de seis metros de largo con la cabeza aplastada y plana, con dientes puntiagudos para cazar. Ahora es conocido como PancakeCroc.

Si bien ya era conocido, el nuevo ejemplar del DuckCroc, un cocodrilo con hocico en forma de pico de pato capaz de rastrear presas en aguas pandas, también encantó a los científicos.

El DogCroc, último en la lista de hallazgos, tenía un hocico parecido al de un perro y se cree que podía desplazarse hábilmente tanto en tierra como en agua.

Quizá la características más llamativa de todos estos reptiles era su sorprendente capacidad para caminar erguidos como otros mamíferos terrestres. Su morfología guarda poca relación con la de sus familiares actuales, que al tener sus miembros extendidos hacia los lados y el abdomen pegado al suelo, no pueden desplazarse con tanta facilidad.

Los paleontólogos Sereno y Larsson argumentaron en el estudio que el más veloz de estos espécimenes no sólo podría galopar en tierra sino que había desarrollado una cola que le permitía nadar y desplazarse rápidamente en el agua. Cualidades que se ratificaron como un sello de evolución de las especies de cocodrilos en los últimos 200 millones de años.

Hallan nuevos viejos lagartos

Paul Sereno, líder de la investigación y explorador de National Geographic junto a un grupo de científicos estadounidenses, descubrió en el Sahara tres especies de cocodrilos prehistóricos desconocidas por la ciencia, extintas hace más de 64 millones de años. Estos reptiles fueron bautizados de acuerdo con su similaridad física con otros animales, de allí los nombres de estos nuevos viejos repites como pato, perro y jabalí.

Su primer y más importante hallazgo de cocodrilos en el desierto fue el Sarcosuchus imperator, un reptil de 12,2 metros de largo y ocho toneladas de peso, conocido también como SuperCroc.

Esta información será explicada detalladamente en la revista Zookeys y en un documental que será transmitido en el canal de National Geographic.

Temas relacionados

CienciaReptilesCocodrilos
Comparte: