20 Oct 2018 - 3:00 a. m.

¿Cómo cambiar la mala imagen de los Pitbull?

Se dicen muchas cosas de los perros de esta raza. Sin embargo, expertos dicen que si reciben el entrenamiento indicado son tan obedientes como otras razas. Hoy III Festival de Pitbullmanía, en Expopet, Corferias.

La Red Zoocial

A muchas personas la simple palabra les causa escalofríos: pitbull. Y no es para menos, las noticias que llegan de los perros de esta raza hacen pensar que son asesinos en potencia. Algo que no es tan cierto. Si bien se han presentado casos de ataques de esta raza no significa que su comportamiento sea violento.

Es más, los pitbull pueden estar en los primeros lugares de los caninos más maltratados. No solo gente inescrupulosa los usa para cometer fechorías, sino que los entrenan para pelear. Los someten a golpizas y a largos periodos de ayuno que hacen que se vuelvan violentos. Porque hay que aclarar, ningún perro, incluidos los pitbull, desarrollan agresividad de la noche a la mañana. Y sin ayuda de su dueño.

Desde que en Colombia entró en vigencia el nuevo Código de Policía, en enero del 2017, los pitbull, que están clasificados como Perros Potencialmente Peligrosos (PPP) se volvieron unas víctimas. Según organizaciones de animales en Bogotá, cada semana se abandonan hasta cien perros de “razas peligrosas”. De ellos, la mitad muere atropellados y otros son sacrificados en refugios, porque nadie los quiere.

Según la normativa, a esta categoría pertenecen los american staffordshire terrier, bullmastiff, doberman, dogo argentino, dogo de burdeos, fila brasileiro, mastín napolitano, bull terrier, pitbull terrier, american pitbull terrier, de presa canario, rottweiler, staffordshire terrier y tosa japonés. Jonathan Barreto, de la Fundación Huellas, le dijo a la BBC, que desde que salió el código, a cientos de perros los han quemado, ahogado o dejado atados a postes.

El veterinario Pablo Sehabiaga, le dijo al periódico El Observador, que durante años se han hecho estudios para buscar el gen de la “agresividad” de esta raza y no se ha encontrado nada. “Por eso es difícil que la genética sea la culpable”. Agrega el experto, que hay que determinar si la agresividad es cuestión de crianza. Recomienda hacer con el canino un proceso de socialización para evitar problemas y estimularlo, pero nunca de manera violenta.

Para ayudar a acabar con tantos mitos sobre los pitbull, en Expopet, que celebra su quinta versión en Corferias, los amantes de estos animales (y los que tienen prejuicios) podrán disfrutar este sábado 20 de octubre, del III Festival de Pitbullmanía, una competencia que tendrá a más de 85 perros de esta raza en competencia.

Asegura que hay tres compromisos con los pitbull y la sociedad: el primero, entender que el perro debe compartir mínimo 3 meses con la madre o un espécimen adulto que le brinde un sentido de ubicación en su entorno y una manada que lo asocie como un perro dentro de la diversidad de su entorno. Segundo, permitirle al perro de esta raza la socialización temprana. “El cachorro debe enfrentarse a todos los estímulos del medio que lo rodea desde muy pequeño, para que logre identificarlos como parte de su entorno y no como presa”, explicó Betancourt.

Y tercero, implementar la jerarquización. El animal debe asociar al ser humano (dueño o visitante) como una figura de autoridad, lo que se logra mediante la creación de protocolos para comer, sentarse y dar la pata al dueño.

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