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Mongolia
Grandes maestros
Hace 12 años en este país asiático no se hablaba públicamente de sexo. Todo lo relacionado con este tema era tabú y en las escuelas era impensable mencionar si quiera esa palabra. A medida que la epidemia del VIH avanzaba en el mundo y los casos de embarazos adolescentes aumentaban, se hizo necesario implementar un Programa de Educación Sexual que hoy está en todos los colegios de Mongolia.
Un grupo de grandes maestros, integrado por médicos y docentes capacitados en educación para la sexualidad y la afectividad, recorre los colegios dando charlas a los menores, repartiendo folletos, posters y una guía para que los padres sepan cómo hablarles a los menores de sexo tan pronto entran en la pubertad.
Brasil
Sólo para hombres
Más de ocho mil adolescentes, entre los 14 y 24 años, forman parte de una iniciativa exitosa y pionera en el mundo. Se trata de un programa de sexualidad dirigido sólo al género masculino, creado por la organización Promundo.
Mediante esta iniciativa se tratan temas como la violencia de género, la negociación con la pareja sobre el uso del condón, la homofobia y lo que significa ser un papá adolescente. Marcos Nascimento, representante de Promundo, explica que muchas veces cuando se abordan los temas de sexualidad se les da prioridad a las mujeres y lo que ellos buscan es propiciar un espacio de discusión en el que los hombres jóvenes se formen como personas íntegras, que disfruten de una sexualidad plena pero responsable.
Nigeria
El currículo de la sexualidad
En los últimos nueve años la prevalencia del sida en la población adolescente ha bajado de 5,4% a 4,2%. Esta significativa reducción se debe a la implementación de un Programa Nacional de Educación Sexual, mediante el cual un grupo de maestros capacitados para hablar de afectividad y sexualidad se reúne varias veces por semana con estudiantes de todos los colegios de Nigeria, a partir de los ocho años, para oír sus inquietudes y opiniones, y a partir de ellas retroalimentar la información o derribar mitos.
Al comienzo no fue fácil. En este país africano hay religiones distintas y era complicado tratar estos temas sin chocar con las creencias de los menores y sus familias. Adenike Esiel, del Ministerio de Educación, cuenta que los papás creyeron que iba a ser una clase sobre sexo, “pero se dieron cuenta de que la intención era ir más a fondo y lograr que los jóvenes se apropiaran de su sexualidad para que tuvieran una vida afectivamente saludable”.