
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
Hasta hace dos años las tabletas electrónicas eran consideradas objetos del deseo que sólo unos pocos podían obtener. Sin embargo, como sucede con la mayoría de dispositivos tecnológicos, con el tiempo y la demanda se empieza a abrir el abanico de ofertas para todos los gustos y bolsillos.
Después del auge que tuvo el iPad de Apple, otras empresas han empezado a incursionar en el mercado de las tabletas, que crece de forma exponencial. De hecho, hoy es posible encontrar en tiendas online y supermercados tabletas con funciones, diseños y estilos diferentes que buscan ampliar la oferta y conquistar a un público aún esquivo.
Quizás el factor que va a determinar la masificación de las tabletas, tal y como está sucediendo con los teléfonos inteligentes, sea el precio, que en la mayoría de los casos aún se escapa del presupuesto de un estudiante, una ama de casa, un pensionado o un viajero que quiere tener un dispositivo con múltiples aplicaciones, cómodo de portar y con acceso a internet.
Muchos dudan a la hora de comprar una tableta, debido al precio y a que no saben para qué sirve y qué ventajas tiene sobre un computador portátil o un teléfono inteligente. “Las tabletas son el punto medio y extraen lo mejor de los portátiles y los smartphones”, dice el bloguero tecnológico James Guapacho, autor de guapacho.net.
Las tabletas tienen las funciones básicas de un computador, sin tener el peso y el tamaño de un PC. Cargan más rápido al encenderlas y, además, al contar con conexión 3G con algún operador de telefonía celular se pueden usar para hacer llamadas.
Para Guapacho, la gran ventaja de las tabletas es su portabilidad y que no necesitan cables, teclados o ratones. Todo está integrado en un diseño similar al de un libro, que se puede llevar en un bolso y que resulta más cómodo de usar en la cama, un restaurante o un avión.
Si se comparan con los teléfonos inteligentes, la ventaja que tienen las tabletas es que su pantalla es más grande y más cómoda para navegar en internet o crear contenido. Además, si los smartphones se utilizan para estas funciones, su batería se consume en un abrir y cerrar de ojos, lo que hace más efectivo el uso de la tableta.
Otra enorme ventaja de estos dispositivos es que se pueden personalizar con las aplicaciones disponibles en las tiendas virtuales. Por ejemplo, si el sistema operativo que usa la tableta es Android, la persona puede ingresar desde su equipo al Android Market y descargar las aplicaciones que quiera para entretenerse o mejorar la funcionalidad.
Hay aplicaciones para todos los gustos y necesidades. Desde las que proporcionan el acceso al paquete de Office, hasta las que se convierten en ayudantes de cocina y las que sirven para ubicar direcciones, restaurantes o sitios de entretenimiento en ciudades desconocidas.
Al estar conectadas a internet, las tabletas necesitan un antivirus que las proteja de cualquier ataque cibernético, como contraseñas de tarjetas de crédito, cuentas bancarias o claves para ingresar a correos electrónicos.
En las tiendas virtuales hay una gran variedad de antivirus que se pueden descargar de forma gratuita. Otras opciones ofrecen mayor garantía en seguridad y pueden costar entre dos o tres dólares, un precio módico si se tiene en cuenta que protegerá un equipo que puede costar entre dos y tres salarios mínimos.
Empresas de antivirus como Eset recomiendan a las personas que tengan cuidado a la hora de usar redes Wi-Fi. Una de sus advertencias es que cuando la persona se conecta a redes inalámbricas debe activar la opción “conectar a red pública” que algunos antivirus despliegan, para que el equipo adopte configuraciones de seguridad más restrictivas.
Si las personas no tienen en cuenta este tipo de controles en sus tabletas, Eset aconseja evitar el uso de servicios que requieren información sensible, por ejemplo, entidades bancarias o tiendas donde deba usar las contraseñas de las tarjetas de crédito o débito.
Tips para primíparos en el mundo de las tabletas
Necesitan tener conexión a internet
Aunque algunas se ofrecen con conexión Wi-Fi, lo ideal es que se compren con paquetes de servicios 3G, para que pueda usarlas en todo momento y no limite su uso a los sitios donde cuenta con una red inalámbrica.
El tamaño sí importa
Lo ideal es que la tableta tenga entre siete y diez pulgadas. Si es más pequeña podrá tener problemas para leer el contenido y si es más grande quizá le estorbe en su bolso o maletín, pero la idea es que sea fácil de llevar.
Evalúe el peso
Si compra una tableta para llevarla a todas partes es importante que el peso del dispositivo no sea superior a los 500 gramos. En el mercado hay algunas que incluso llegan a los 300 gramos.
Mire la memoria
Lo ideal es que al menos tenga ocho gigas de capacidad. De igual forma, es importantes saber si se puede expandir la memoria con tarjetas para tener más información almacenada.
Escoja un buen sistema operativo
Android es uno de los sistemas operativos que ha tenido mayores desarrollos en los últimos años. Su última versión, la 4.0, viene conectada a la nube, para que la persona tenga acceso a la información desde cualquier dispositivo.