11 Mar 2014 - 10:32 a. m.

Comunidad del Caribe discute regulación de la marihuana

Se evalúa los beneficios económicos de regular el cannabis medicinal.

Daniel Salgar Antolínez

El año pasado, Uruguay aprobó la regulación estatal de todo el mercado de cannabis, un proyecto que resulta demasiado revolucionario a la luz de los tratados que rigen hoy la política global de drogas. Los estados de Washington y Colorado, en Estados Unidos, también han caminado en esa vía. Mientras tanto, muchos otros países siguen considerando la despenalización como un primer paso para dar un viraje en la fallida guerra contra las drogas y darle a los consumidores una alternativa distinta a la cárcel. Ahora es la Comunidad del Caribe (Caricom), integrada por 15 naciones, que entre este lunes y martes se reúne en Kingstown, la capital de San Vicente y las Granadinas, la que analiza la despenalización y regulación de la marihuana, entre otros temas que han quedado en segundo plano.

La reunión del Caricom no habría tenido tanta relevancia si un día antes de su inicio no se hubiera conocido un informe de la Oficina de la ONU para la Droga y el Delito (ONUDD), en el cual por primera vez una oficina de Naciones Unidas recomienda que la máxima instancia internacional adopte un enfoque más cercano a la salud pública que al aspecto penal del tráfico de drogas.

Además, la ONUDD señala que los tres tratados internacionales que rigen la actual política global de drogas (la Convención Única de 1961 sobre Estupefacientes, el Convenio sobre Sustancias Psicotrópicas de 1971 y la Convención contra el Tráfico Ilícito de Estupefacientes y Sustancias Psicotrópicas de 1988) deberían ser reinterpretados, aunque defiende que el propósito de los mismos no es librar una "guerra contra las drogas" sino proteger la salud física y moral de la humanidad. Este informe será presentado en una reunión de la Comisión de Estupefacientes de Naciones Unidas (CND) los próximos jueves y viernes en Viena.

Durante la reunión del Caricom, la Secretaría General de este bloque presentó un informe técnico que empezó a preparar desde la última reunión, el pasado 19 de septiembre. La Secretaría estudió la conveniencia de la despenalización y concluyó que es recomendable que Caricom explote las propiedades medicinales del cannabis y se beneficie de su potencial económico. Depende de los Estados miembros alcanzar un consenso para empezar a aplicar esta medida, antes de que cada gobierno empiece a aplicarla por su parte.

El Gobierno de Jamaica, por ejemplo, ya ha anunciado que este año aprobará la despenalización del consumo y porte en pequeñas cantidades. Jamaica dispone desde diciembre de una compañía de marihuana medicinal, MediCanja, que investiga y desarrolla productos a partir del cannabidiol, un compuesto medicinal de la marihuana. El primer ministro de San Vicente y las Granadinas, actual presidente pro témpore de la Caricom, es uno de los líderes que también apoya la reforma con más vehemencia. Hasta ahora, en la mayoría de países de Caricom se permite la posesión de pequeñas cantidades de marihuana (hasta 14 gramos) para consumo personal. Sin embargo, sus leyes no permiten el cultivo, la venta ni el consumo de marihuana.

Con la regulación de la marihuana medicinal las economías de estos países tendrían un impulso importante. Uruguay ya se convirtió en el primer Estado que intenta quitar de las manos de los narcotraficantes el negocio del cannabis y destinar los millonarios ingresos que puede generar la venta de la droga a programas de educación y tratamiento de consumidores. Ahora el Caribe podría seguir ese camino. Caricom se juega un lugar entre los actores de las Américas que han presionado para que la ONU, instancia que se ha mantenido en el enfoque prohibicionista, empiece ahora a cambiar de opinión.

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