¿Quiere estudiar antropología, cocina o matemáticas a la manera tradicional? Tiene que inscribirse en alguna de las instituciones autorizadas, llevar fotografías, papeles y exámenes y certificar su interés en la materia. Pero, en algunos casos, el tiempo y el dinero son mínimos. Pese a que no obtendrá un título oficial, una solución está en la internet: estudie gratis, maneje sus horarios y gane conocimiento de buena calidad.
Ser autodidacta
¿Es posible aprender por internet? “Si el usuario tiene autonomía, sí”, responde Donna Zapata, coordinadora del portal Aprende en Línea de la Universidad de Antioquia. Muchos sitios en línea ofrecen material de aprendizaje sin ningún costo y en español. En Aula Fácil, por ejemplo, encuentra desde cursos de autoayuda, pasando por un repaso de macro y microeconomía, hasta los postulados de Jean Paul Sartre en un recorrido básico de filosofía existencialista.
Si lo que quiere es revisar con lupa la gerencia de proyectos, la administración pública o reforzar sus conocimientos en ingeniería oceanográfica y biología, vaya a la Atlantic International University (AIU) o a la página en español del Open Course Ware, en el portal Universia.
La oferta es amplia, pero ¿cuál es la calidad de estos cursos? “La educación gratuita e informal puede ser buena, depende de quién la desarrolle”, dice Gloria Herrera, vicerrectora de Medios y Mediaciones Pedagógicas de la Universidad Nacional Abierta y a Distancia (UNAD). Por su parte, Zapata afirma que “lo virtual no le quita calidad a los productos”. El tiempo y la autodisciplina son los elementos esenciales de una formación educativa en la web. “Un autodidacta domina las herramientas de internet y utiliza los motores de búsqueda —dice Herrera—. Además tiene un interés en su desarrollo personal”.
Catálogo infinito en inglés
No toda la información está en español. Buena parte de las redes tienen contenidos en inglés. Así que, antes de entrar a ellas, curse la lengua de Shakespeare en el Sena Virtual o en el BBC World Service. Luego podrá escarbar todos los contenidos de páginas británicas y estadounidenses.
Para profundizar más y conectarse con otras lecturas y autores, visite la página Open Course Ware (OCW), del Instituto de Tecnología de Massachusetts. No hay necesidad de registrarse. Allí conseguirá cursos de humanidades, ciencias e ingeniería. Cada módulo incluye lecturas, soluciones y exámenes para autoevaluar el conocimiento adquirido. A pesar de que existen ciertos grados de estudio, el OCW no expide certificados ni diplomas. “Estos recursos se utilizan mucho para el perfeccionamiento profesional y para reforzar las ideas profesionales”, afirma Gloria Herrera.
Tampoco los cursos abiertos de la Universidad de Yale entregan título. Lo que sí pone en manos de los usuarios es un catálogo extenso de videos, MP3 y transcripciones de las clases. Los profesores de las facultades de Yale dan las lecciones, dejan tareas y exámenes para el próximo encuentro.
Plataformas de este tipo existen por toda la red. Open Educational Resources Commons tiene más de 30.000 recursos educativos en distintos campos y refiere otras páginas de interés. Academic Earth es otro portal en donde puede consultar cientos de videos y explorar las clases virtuales más consultadas. En la Universidad Peer-To-Peer (P2PU) tiene la oportunidad de retroalimentar la información y abrir nuevos cursos. Estos portales organizan los datos y usted escoge. La información vuela en direcciones IP.
¿Qué pasa en Colombia?
Según Herrera, los estudiantes y autodidactas utilizan estos recursos “no sólo para desarrollar tareas y tutoriales y apropiarse de los contenidos, sino también para desarrollar investigaciones académicas”. A pesar de ello “hay limitaciones tecnológicas que impiden la interacción”.
En Colombia es posible realizar posgrados y maestrías de manera virtual, pero, como en cualquier institución, hay que pagar. Portales como Universia, el Sena Virtual y Colombia Aprende (sin contar la colección digital de la Biblioteca Nacional de Colombia, Aprende en Línea y la recién inaugurada plataforma de conferencias TED) son una oportunidad sin costo para los navegadores. “Lo que interesa —concluye Gloria Herrera— es que el usuario sea consciente de que opera de manera individual y conozca sus habilidades”.