2 Mar 2011 - 10:40 p. m.

Crean el primer antiláser del mundo

Científicos en Estados Unidos han creado lo que ellos definen como el primer antiláser del mundo.

Alicia Rivera/Especial El País

“Es sorprendente que no se haya planteado ni estudiado seriamente hasta ahora la posibilidad del proceso de la emisión láser hacia atrás, invertido en el tiempo”, dice Douglas Stone, físico de la Universidad de Yale.

Él se lo planteó el verano pasado, como puro ejercicio teórico, demostrando que sería posible construir un antiláser y ahora unos colegas, liderados por Hui Cao, lo han hecho realidad con un dispositivo que absorbe casi perfectamente los haces de luz coherente y su energía se disipa en forma de calor. Los científicos creen que su descubrimiento, además del interés puramente físico, tiene interesantes aplicaciones potenciales, por ejemplo en futuros ordenadores ópticos y en radiología.

Medio siglo ha pasado desde la invención del láser, que genera haces de luz coherente, es decir, ordenada, en los que las ondas luminosas tienen la misma frecuencia y amplitud, hasta que Stone se planteó la idea de hacer un láser que funcionara al revés, absorbiendo la luz en lugar de emitirla.

“Al investigar un poco descubrimos que varios físicos habían apuntado el concepto en libros y en artículos científicos, pero ninguno había desarrollado la idea”, comenta este investigador. Ahora junto con Cao, otros cuatro colegas, todos de Yale, ha presentado su antiláser (que denominan “absorbente coherente perfecto”) en la revista Science.

En el experimento, los físicos enfocan dos haces láser (generados a partir de un único haz dividido), en sentido opuesto, hacia una cavidad que contiene una oblea de silicio que alinea las ondas de luz de manera que resultan atrapadas, rebotando una y otra vez, hasta que resultan absorbidas y transformadas en calor. Es una trampa de interferencia. En teoría, el dispositivo podría absorber prácticamente toda la luz entrante (el 99,999%), pero el prototipo que han construido de momento absorbe el 99,4%.

El dispositivo mide un centímetro, pero los investigadores han hecho simulaciones de ordenador sobre cómo construir otros mucho más pequeños, de aproximadamente un veinteavo del grosor de cabello humano (seis micras).

Los investigadores de Yale apuntan ya varias posibles aplicaciones del antiláser. Se podría hacer, por ejemplo, una especie de escudo para terapias en las que el médico dispare haces de láser a tejidos biológico malignos, como tumores, con gran precisión. Otra idea es controlar el dispositivo de manera que la absorción del haz láser varíe entre el 1% y casi el 100%, con lo que funcionaría como un interruptor óptico, un detector o un modulador en circuitos integrados ópticos.

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