Los 1.800 millones de jóvenes y adolescentes que habitan hoy el planeta están enfrentando más riesgos en su salud que nunca en la historia. Por primera vez en 50 años están muriendo más jóvenes en el mundo entre los 15 y los 24 años que menores de 10 años, en quienes estaban concentradas las tasas de muerte prematura, principalmente por enfermedades infecciosas.
Lo dice un informe especial publicado por la revista médica The Lancet y Unicef, que llama la atención a los gobiernos del mundo por haberse dedicado en las últimas décadas, casi exclusivamente, a la salud materna e infantil. ¿Y los adolescentes? Están muriendo por causas violentas, por problemas nutricionales, por falta de oportunidades educativas y laborales.
América Latina se lleva el primer puesto en el mundo como la región donde más jóvenes y adolescentes mueren a causa de la violencia. Y en ese infame listado Colombia aparece en la casilla número dos (por cada 100.000 habitantes ocurren 162 homicidios, dice el informe), después de El Salvador, que registra 237 casos de mortalidad por violencia entre 100.000 habitantes. Están también Venezuela (con 153 muertes) y Guatemala (con 146).
Ya en el mapa general de mortalidad de adolescentes, sin detenerse en razones específicas, Sudáfrica es el país con mayores tasas. Le siguen Nueva Zelanda y Portugal (estudio de la Universidad de Melbourne y Unicef).
¿Cómo están muriendo los jóvenes del mundo? Por accidentes de tráfico, en primer lugar. Luego están los suicidios (las cifras más altas las registran países Europa del este, como Kazajistán, Lituania y Rusia) y las causas violentas. También habría que mencionar el tabaquismo y el alcohol como “conductas de riesgo” entre los adolescentes de los países de bajos y medianos ingresos. Chile, Malta, Austria y Namibia son los países con mayor incidencia de consumo de cigarrillo entre adolescentes; Colombia, Venezuela y Uruguay son las naciones con mayor índice de ingesta de alcohol juvenil.
“Los objetivos de salud global deberían incluir en el futuro las causas de muerte en la gente de entre 10 y 24 años, y extenderse más allá de las infecciones por VIH y la mortalidad materna para incluir las lesiones y la salud mental”, dice el doctor Russell Viner, del University College de Londres, participante de la investigación.
Otros factores de riesgo: el sobrepreso (Costa Rica, Guatemala, Ecuador, Chile, Argentina y Uruguay tienen las mayores tasas), embarazo adolescente y el trabajo infantil.