Luego de revisar una serie de 14 investigaciones en torno al efecto real de la homeopatía, los autores del estudio creyeron haber zanjado definitivamente la polémica sobre si esta tradición médica tiene un poder real de curación o sus efectos no son más que el resultado de la sugestión que despierta en los pacientes.
Los datos presentados por Matthias Egger, del Departamento de Medicina Social y Preventiva de la Universidad de Berna, y su equipo, se convirtieron desde entonces en un referente para la comunidad médica que veía con desconfianza las famosas “píldoras” y “goticas”.
Sin embargo, dos nuevos estudios han reabierto el expediente en contra de la homeopatía, y quienes creían que era un caso concluido desde el punto de vista científico, ya no contarán con esa certeza.
En estos estudios, se plantea que la investigación de Egger carece de validez. Aseguran que utilizó información heterogénea que no podía equipararse y tuvo algunas fallas metodológicas. Para asegurar que la homeopatía funciona gracias al efecto placebo (sugestión) se debe realizar un análisis comparativo.
George Lewith, profesor de investigación en salud de la Universidad de Southampton aseguró que los resultados de The Lancet no son concluyentes.