La Colombia que ha padecido desde mediados del siglo pasado un constante estado de violencia, ha desarrollado al interior de su sociedad, una serie de sensibilidades y formas de apreciar la realidad, de dimensiones y condiciones especiales.
Una de ellas y quizás la que siempre me llamó poderosamente la atención fue aquella en la cual actuábamos como espectadores frente a los hechos de violencia, a pesar de ser víctimas directas. La sociedad se comportaba como si los hechos sucedidos solo atañeren a las Fuerzas Armadas y la guerrilla. Este era un común denominador en la Colombia anterior al gobierno del expresidente Uribe, durante los 8 años de su mandato.
Pero esto cambió, se pasó de la defensa del Estado, frente a los actos de violencia y el terrorismo cometidos por las FARC, (atentados con carros bomba, el reclutamiento de niños, la siembra de minas anti personas el desplazamiento forzado, las masacres perpetradas y el secuestro de miles de colombianos y extranjeros), a una lucha frontal para consolidar la paz y la seguridad, con una actitud de sometimiento a los terrorista.
Creo que esta lucha del Estado fue despertando en los habitantes confianza y paulatinamente se fueron escuchando voces de ciudadanos del común, que se fueron atreviendo a expresar su rechazo a los actos de violencia perpetrados por los terroristas, la sociedad en general fue tomando posición en favor de sus fuerzas militares y su gobierno, en este plano de la política de la “era Uribe”, hasta sus más férreos contradictores, reconocen en el, un líder que dinamizo la sociedad en un solo ideal, Colombia.
¿Y por qué digo todo esto? Porque considero que la marcha “Un Millón de Voces contra la FARC” realizada en el 4 de Febrero del 2008, es una consecuencia directa de la dinámica social, despertada por la política de “Seguridad Democrática”, y el punto máximo, del cansancio frente al sometimiento de los violentos de la Farc, la constante de secuestros, extorsión, asesinatos, campos minados, y una serie de hechos que han ido degradando cada vez más, los sucesos violentos, que hemos tenido que padecer, durante estos largos y tortuosos años, tuvieron un desahogo aquel 4 de febrero, fue la manifestación expresa, la patente clara de una sociedad, que dijo, “un hasta aquí”, “un basta ya”, un mensaje como lo dice Oscar Morales fundador de “Un millón de voces contra la Farc” y timonel cibernético de esta marcha, “ustedes no son el ejército del pueblo”.
A 3 años de esta fecha, podemos decir que la sociedad Colombia tomó claramente una posición, siendo una sola, Fuerzas Armadas y sociedad civil, frente a su enemigo común, las Farc, otros resultados los podemos resumir en palabras del ex senador del Polo Democrático Alternativo, Gustavo Petro “las liberaciones unilaterales de secuestrados de comienzos de 2009 son resultado de la movilización nacional contra las Farc del 4 de febrero de 2008”.
Pero no solo desde el plano de lo político se tienen este reconocimiento, también otros actores y victimas dimensionaron este hecho histórico:
Durante la entrevista con el Presidente Álvaro Uribe Vélez de los rescatados mediante “la Operación Jaque”, en la Casa de Nariño, se planteó una cuestión de corazón por parte del primer mandatario: "Mis queridos amigos, ¿qué podemos hacer para rescatar el resto de sus compañeros que aún son retenidos como rehenes en la selva?"
El cabo Julio C. Buitrago tomó la iniciativa y contestó: "Señor Presidente, lo que tenemos que hacer es repetir la protesta en contra de las FARC que ocurrió el 4 de febrero ", "Tenemos que hacerla una vez más, señor Presidente".
En ese momento, el Presidente Uribe se preguntó: "¿Sabías de la protesta del 4 de febrero?" Ingrid Betancourt contestó: "Señor Presidente, a pesar del hecho de que estábamos en cautiverio, recordaré ese día como el más feliz de mi vida: el día que me enteré que a nosotros no nos habían olvidado. El día que toda una nación gritó por nuestra libertad".
Pero desde la otra orillas podemos tomar lo expresado en una conferencia organizada por la Fundación “Un millón de voces” en Bogotá, por la ex comandante Elda Yenis Mosquera de las FARC, alias "Karina".
Cuando se le preguntó sobre su decisión de desmovilizarse, dijo que la protesta del 4 de febrero fue el colmo; el único evento que la había hecho venir a sus sentidos. "nosotros pensábamos que estábamos luchando por el bien de la gente, y un día descubrimos que toda la nación marcho contra nosotros. Llegué entonces a la conclusión que no vale la pena. Fue una lucha estéril".
Tanto en lo social, como en lo político la marcha del 4 de febrero del 2008 “Un Millón de voces contra la Farc” marca un hecho histórico en Colombia, para el mundo, la implementación y el uso de las redes sociales como “Facebook”, es otro de los aportes y las novedades, el poder aglutinar y marchar simultáneamente en 193 ciudades de Colombia y el mundo, repitiendo el mismo eslogan “NO MAS FARC” y poder aglutinar a millones de personas, fue la muestra desbordante del poder de esta nueva herramienta de la modernidad, su utilización y uso, aun en exploración, análisis, estudio y aplicación, es otro de los punto de observación, y del aporte que se puede presentar como “Hecho en Colombia”.
La nota original la puede consultar en Soyperiodista.com en el siguiente enlace: Ecos de 'No más Farc'. 2008 -2011