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Larry J. Young, investigador del Departamento de Psiquiatría y el Centro Yerkes en la Universidad de Emory, en Estados Unidos, cree que es cuestión de tiempo para que la ciencia descifre los mecanismos moleculares y celulares que gobiernan emociones como eso que llamamos amor.
¿Qué cree que es el amor?
Es una hermosa emoción que con suerte la mayoría experimentamos en algún punto de la vida. Es ese sentimiento de conexión, admiración y euforia que sentimos hacia otra persona. Como neurocientífico creo que esas emociones que consideramos “amor” son el resultado de una serie de eventos bioquímicos que ocurren en distintas partes del cerebro.
¿Por qué nos enamoramos?
Sólo puedo especular basado en mis trabajos con campañoles (mamíferos parecidos a un ratón). Estos animales establecen relaciones de pareja a lo largo de toda su vida. Sabemos que dos hormonas, oxitocina y vasopresina, actúan en los circuitos de recompensa/adicción en sus cerebros, junto con la dopamina, para crear esa unión. La oxitocina es la misma hormona que estimula el nacimiento, la crianza y el lazo entre la madre y su bebé. Estas hormonas actúan en el mismo lugar que lo hace la cocaína, provocando euforia y adicción. Así que creo que el amor y la adicción comparten muchas de las mismas rutas.
¿Otros animales experimentan sentimientos similares?
No sé si sus sentimientos son exactos a los nuestros, pero hay gran afinidad entre los neurotransmisores y las regiones cerebrales que producen los lazos entre animales y humanos.
¿Qué papel desempeñan los genes en el amor?
Está claro, a partir de nuestros trabajos, que el gen AVPR1A desempeña un papel determinante en especies monógamas. Sabemos que incluso en humanos la variación en este gen podría predecir la calidad de las relaciones de cada uno.
¿Por qué nos enamoramos de unas personas y no de otras?
Creo que entre los humanos existe una gran variación en la inteligencia social, por ejemplo, unos son muy tímidos y otros extrovertidos. Pienso que estas variaciones dependen de los genes y de la experiencia, la cual puede alterar los sistemas de oxitocina y vasopresina en el cerebro, por ejemplo mujeres que han sido abusadas en la infancia producen menos oxitocina en sus cerebros en la adultez y tienen dificultades para mantener una relación normal.
¿Es hora de volver a pensar en pociones para querer?
El amor es una emoción muy intensa al principio, pero cambia con los años. Quizá podamos usar la ciencia para ayudar a los matrimonios a seguir juntos.
¿Cuáles son las diferencias entre hombres y mujeres al crear lazos sociales?
En la mujeres, la oxitocina es responsable de la unión madre-hijo y también de los vínculos con una pareja masculina. En contraste, la vasopresina en muchos animales es responsable de comportamientos territoriales. En las especies monógamas estimula la unión entre machos y hembras. Creo que en los hombres se trata de un vínculo más territorial, mientras en las mujeres es más parecido al de madre-hijo.