9 Jun 2020 - 2:00 p. m.

“El coronavirus ha visibilizado los problemas estructurales que tenemos”

Juan Camilo Cajigas, profesor de la Facultad de Filosofía de la Universidad El Bosque, director de la Maestría en Estudios Sociales y Culturales y experto en temas socio-ecológicos, analiza las repercusiones que tendrían las protestas en Estados Unidos en nuestro país. Un análisis desde la academia.

Desde la academia siempre se está en una constante búsqueda para explicar lo que ocurre en las sociedades. En medio de una coyuntura como el coronavirus, en las últimas semanas en Estados Unidos se han desatado olas de protestas. ¿Cuál es la consecuencia de eso para Colombia?

En diálogo con El Espectador, Juan Camilo Cajigas, profesor de la Facultad de Filosofía de la Universidad El Bosque, director de la Maestría en Estudios Sociales y Culturales y PhD de la Universidad de California, Davis habló sobre las consecuencias que podría tener el país en materia de protestas durante estos meses de aislamiento producto del Covid-19.

¿Hasta dónde va el derecho a la protesta en medio de una crisis sanitaria como la que hoy atraviesa el mundo?

Las limitantes de una crisis sanitaria y los cuidados que hay que tener, entre eso uno debe distinguir en el caso de Estados Unidos, que son dos situaciones muy diferentes a otras protestas en el mundo. Hay que ver las situaciones tan complicadas que están viviendo las personas en el movimiento negro. No se puede comparar las protestas que se han hecho en Miami donde la gente reclama no por poder ir a hacer ejercicios y cortarse las uñas. Es muy diferente a esa posición de los afroamericanos que sufren a diario un estado de discriminación permanente y de persecución policial. En Estados Unidos la división racial en ciertos estados es mucho más tajante. El racismo está en el adn de los estadounidenses, es decir, es estructural. Sin embargo, vale tener en cuenta que estos grupos de activistas dicen que están teniendo todas las precauciones y cumpliendo con los protocolos de salud para evitar contagios masivos, pero si uno describe la situación es notorio que es un llamado a que ya no aguantan más esta situación de violencia estructural.

¿Cómo entiende que sea más importante para una persona salir a exigir derechos que mantener un distanciamiento social para evitar un aumento de contagios?

Hay que tener en cuenta que las poblaciones que más mueren en la pandemia son afroamericanos, personas que igual mueren porque el mismo estado los ha abandonado. La misma privatización de la salud ha hecho de estas poblaciones las más expuestas al contagio y la muerte. Desde un punto de vista del manifestante negro el estado los lleva a un límite en el que igual se van a morir. Para ellos se vuelve necesario reclamar libertad de expresión y respeto. Eso tiene la contrapartida de que afecta el distanciamiento social y es claro que ir a una manifestación hoy en día es un asunto que resulta peligroso hasta para la salud pública de un país. La realidad del afroamericano es muy diferente, y a pesar de esta pandemia, ellos sienten la necesidad de hacer estos reclamos por algo que es intolerable como el racismo. Igual hay protestas en otras partes del mundo como Brasil y España que son manifestaciones por otras causas y esas también atentan contra el aislamiento social pero que al contrario que lo que ocurre en Estados Unidos, defienden es un privilegio y no el estado de muerte permanente en el que viven muchas poblaciones negras. Eso nos hacer pensar qué tanto sirve o no el espacio público como espacio para la protesta. Yo entiendo que dentro de los activistas está la idea de mantener la protesta pacífica y eso ayudaría a que los protocolos se preserven.

¿Qué tan ligadas están las protestas en Estados Unidos con los descontentos sociales que ha producido el coronavirus?

El nivel exponencial de la crisis en Estados Unidos es un ejemplo de lo que nos espera si continuamos con un modelo de organización social como el neoliberal. Lo que estamos viendo es la crisis de ese modelo y el fin de una era de dominio de un centro de poder como lo es Estados Unidos. La crisis del coronavirus ha visibilizado todas sus inequidades y contradicciones. En Norteamérica la salud es privatizada y es increíble que no exista un acceso mínimo a esto servicios para ciertos grupos afro o latinos y clases menos favorecidas. Trump solo representa unas pequeñas élites que él defiende y que lo defienden a él. Seguramente Estados Unidos dejará de ser ese centro de poder del mundo.

¿Se puede prever posibles protestas en el país alentadas por las que ocurren en Estados Unidos?

Esto es como un contagio. Vivimos en un mundo que ya no respeta límites nacionales en muchos sentidos. Es muy probable que en muchos lugares se van a dar este tipo de reclamos, eso sí, cada uno con un matiz geográfico particular. Aquí no vivimos el mismo tipo de racismo que en Estados Unidos, pero sí hay diferencias e inequidades sociales muy fuertes. Hay personas sin comida. Estamos en un momento muy extraño porque no se ven salidas, ni respuestas a lo que vivimos. Yo esperaría que sí se verán protestas donde existen esos problemas estructurales. Además de que estamos entrando en una prohibición de las libertades por parte de los estados y eso genera malestar en la gente.

¿Allá el principal motivo es la histórica segregación racial que existe, pero aquí qué motivos pueden desencadenar protestas masivas?

Aquí ya ha estado pasando. En lugares como Usme, Bosa, en ciertas zonas de Medellín, las personas protestan porque no tienen alimentos. Muchas familias viven de la economía informal y no tienen cómo acceder a un sustento. Hasta donde uno puede ver las alcaldías han logrado una racionalidad pública llevando mercado, eso ayuda, pero no alivia la gran desigualdad social que vivimos en Colombia. El coronavirus ha visibilizado los problemas estructurales que tenemos como país, por ejemplo, aquí no ha habido una real Reforma Agraria.

¿Los descontentos sociales y las protestas masivas se dan por una falta de liderazgo político?

En el caso de Estados Unidos es claro que Trump está defendiendo su base política y él solo cuida a las personas que están ligadas a su interés y deja por fuera a grandes masas de población sin una solución ante algo grave como el virus. Claramente la sociedad civil se ha llevado a un límite de muerte no solo por el coronavirus. La vuelta a la derecha que estamos viendo en el mundo político muestra un liderazgo que no representa a las grandes mayorías, sino que está concentrado en el beneficio de grandes conglomerados. Hoy, existe un descontento latente cuya única respuesta por parte de los estados es la de prolongar el estado de excepción. Lo que podemos esperar es una represión policial más fuerte y en parte no se dan respuestas reales porque no se quiere que haya una transformación de esa estructura económica.

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