13 Aug 2018 - 5:40 p. m.

El dinero sí da felicidad

Diego Dreyfus, coach mexicano, afirma que cuando las personas se quejan por su mala economía, es porque están influyendo factores como la familia, la sociedad y la experiencia personal. Habla de los errores más comunes con el dinero y de las reglas para mejorar la relación con este.

marcela díaz sandoval

¿Qué percepción tienes del dinero? ¿Lo relacionas con algo bueno o malo? ¿Sientes que es todo o que es nada? ¿Lo encuentras como sinónimo de riqueza o de pobreza? ¿Lo ves en el presente o en el futuro? Hace un par de años, la Oficina Nacional de Estadísticas del Reino Unido publicó un estudio en el que afirmaba que la felicidad y el bienestar aumentan con la riqueza. Ante esta publicación muchos estuvieron de acuerdo y otros en contra al sostener que el dinero no lo es todo. Que hay cosas que priman más, como la salud.

Diego Dreyfus, coach mexicano que dicta conferencias alrededor del mundo sobre temas relacionados con la vida, el trabajo, los sueños, los negocios, entre otros, hoy reafirma que el dinero sí da felicidad si la persona sabe quién es, si reconoce su don y sabe cómo impactar a los demás. Y sustenta que una cosa no quita la otra. “Yo lloro y hablo de dinero, voy a meditar y me subo a un carrazo”.

Para el ingeniero, actor y empresario, no es materialista aquel que quiere adquirir cosas, sino aquel que se pasa todos los días de su vida trabajando en largas jornadas y no sabe qué pasa con la plata porque nunca le alcanza, o aquel que todo el día saca cuentas. “He hecho muchos videos en Youtube hablando de diversos temas y ninguno se hizo tan viral como el del dinero. Porque resulta que es un tema tabú y la gente espera que otro lo hable para identificarse con el mensaje y compartirlo”.

Su filosofía es que la plata no hace que la gente sea más o menos, y que ser rico no tiene nada que ver con ser mala persona, “conozco gente pobre mala persona y ricos que son muy buenas personas”. También afirma que este concepto está muy ligado a la espiritualidad, porque muchos creen que tener dinero no es espiritual y, por lo tanto, no es correcto ser rico. “El dinero es una cosa, la gente decide qué hacer con él. Es como decir que una mesa es mala”.

Y lo habla en primera persona, pues cuenta que en un momento de crisis lo que hizo fue escribirle una carta al dinero, en la que primero le pidió perdón, después hizo la lista de peticiones que le tenía y, por último, le ofreció algo. “No puedo decir que quiero que me aumenten el sueldo porque sí y no puedo pedir que se multiplique la plata en mi bolsillo sin hacer nada. Entrego algo y luego inmediatamente recibo”. Acto seguido, empezó a ver su economía como si fuera un humano y de esta manera empezó a analizar la relación entre los dos.

“El dinero es energía. Así que piensa en una persona que dice que te necesita y te escribe en la mañana, en la tarde y en la noche, te llama, va a tu casa y te busca, ¿cómo reaccionarías tú? Pues con hastío, porque no te está dejando en paz. Pasa exactamente lo mismo con las personas que todo el día dicen que necesitan plata o el que dice que no la necesita para ser feliz. En este último caso, imagina que tu pareja te dijera todo el día que no te necesita, pues te cansas y un día decides no volver. Otro ejemplo es cuando esperas que te consignen el salario para pagar tus deudas, pero pagas y te da rabia porque sientes que lo estás botando a la basura; si yo fuera dinero y te enojas cuando llego a tu vida, sencillamente dejo de ir”.

¿Para qué está hecho el dinero? “Para mí es sinónimo de acceso. Acceso a salud, educación, viajes, opulencias, a lo que las personas quieran. La elección es entre elegir tener ese acceso o no. No concibo cómo alguien se ofusca porque digo que el dinero da felicidad, cuando la realidad lo afirma. Dale mil dólares a una persona que lleva días sin comer, o dale trabajo a alguien que tiene mal su casa, su salud, su alacena, y automáticamente logra tener lo que necesitaba, es feliz”.

Sin embargo, hay algo en lo que hace énfasis Dreyfus, y es que todo exceso tiene consecuencias, si la persona se enfoca sólo en hacer plata será rico, pero no feliz, en cambio si primero se dedica a conocerse, a entregarles a los demás, seguramente va a hacer dinero al tiempo que es feliz. “La mejor forma de cambiar el pensamiento del dinero de negativo a positivo es dejar de negarlo, la gente piensa que haciendo dinero deja de pensar en él y no es así, piensa más, pero sanamente. Pienso en dinero, pero no me genera ninguna sensación de ansiedad ni que me cierra; pienso en dinero y me genera emoción expansiva, que me abre y me ilumina. La diferencia es la conciencia detrás del pensamiento”. 

¿Qué pasa cuando la gente no sabe por qué no le alcanza la plata? “Influyen muchas cosas. Los paradigmas vienen de la familia, la sociedad y la experiencia. Una parte de la relación con el dinero tiene que ver con la familia, con las personas que lo rodean, y otra con lo que vivimos. Es muy claro, tú naces en una familia rica que sabe hacer negocios, lo más probable es que crezcas y aprendas a hacer negocios. Y a la gente le da coraje eso, pero qué se hace. Tu papá es español y por eso hablas español, ¿qué tiene eso de malo? Uno es lo que es la familia hasta que uno decide lo contrario.

Errores

1. Te da miedo decir que no. Sales con tus amigos y te da pena decir “no tengo”.
2. Falsa idea del amor. Se enferma un familiar tuyo y no tienes cómo ayudarlo, pero te endeudas para ayudarlo. Eso no es amor.
3. Ego. No aceptar tu estrato socioeconómico.

Sí da felicidad

1. Si gastas en otros, te hace plenamente feliz. Gastar dinero en el prójimo da felicidad directamente.
2. Si tienes muy poquito dinero en tu vida y no tienes un buen techo, salud o comida, inmediatamente el dinero compra felicidad. Aunque a muchas personas les cueste aceptarlo.

Reglas

1. Gasta menos de lo que ganas. El dinero se siente cuando vas a dormir y tienes dinero, cuando se acaba el mes y sobra dinero. A eso se le llama utilidad y es la única forma de cambiar de estrato socioeconómico.
2. Cada vez que dejes tu dinero en un lugar, piensa en esa relación que tienes y lo maravilloso que es que lo puedas dejar ahí. Agradece.

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