12 May 2018 - 2:32 p. m.

El reto de las mamás para nutrir a sus hijos

Una encuesta, realizada por el Centro Colombiano de Nutrición Integral y la Asociación Colombiana de Nutrición Clínica, reveló que las mamás están interesadas en el tema, pero les hace falta información.

MARÍA ALEJANDRA MORENO TINJACÁ

Una de las preocupaciones y retos que tienen las mamás es alimentar de una forma balanceada a sus hijos. No es una tarea fácil si pensamos en el exceso de alimentos que se pueden encontrar en los supermercados con etiquetas de orgánicos, bajo en azúcar, grasas y sin gluten. Este mundo de opciones “nos lleva a una reflexión: qué tantos nutrientes le aportan al cuerpo y si es bueno ingerirlos. Pero, además, nos reta a llevar el tema de una forma práctica a las mamás”, destaca Charles Bermúdez, presidente de la Asociación Colombiana de Nutrición Clínica, mientras explica que muchas de ellas desconocen cómo elaborar comidas balanceadas y de una forma práctica.

Esta realidad la evidenciaron con los resultados de una encuesta que les hicieron a 150 mamás, con hijos de 3 a 8 años, pertenecientes a estratos del 2 al 4 en Bogotá, Cali, Medellín, Barranquilla y Bucaramanga, una muestra representativa de la población de madres en el país, para crear un espacio de discusión y aprendizaje frente a la nutrición en niños, tomando como eje principal el concepto de alimentación balanceada.

Los resultados se socializaron durante el Primer Foro de Nutrición Balanceada, desarrollado y liderado por el Centro Colombiano de Nutrición Integral (Cecni) y la Asociación Colombiana de Nutrición Clínica (ACNC), para dar herramientas claves a las mamás y así mejorar la calidad de vida de los niños y futuros adultos. Pues según los resultados de la Encuesta Nacional de Situación Nutricional (Ensin) 2015, la obesidad y el sedentarismo en la población infantil se han incrementado –uno de cada cuatro niños tiene exceso de peso–

El panorama es poco alentador, “pero está en nuestras manos crear hábitos saludables y es momento para detenernos a pensar en que lo que podamos hacer ahora va a marcar el futuro de nuestros hijos y, por ende, la situación nutricional de la población colombiana”, asegura Claudia Angarita, nutricionista y directora del CECNI, que junto a la también nutricionista Andrea Ossa habla de cinco claves para crear una alimentación balanceada en los niños.

No comparar a los niños

Recuerde que su hijo tiene necesidades diferentes. Es esencial comprender y apropiar el concepto de balance energético, el cual hace referencia al equilibrio entre las calorías consumidas de acuerdo con la energía que el organismo gasta en su día a día. Adicionalmente, el aporte calórico, entendido como la energía que recibe el cuerpo al consumir proteínas, grasas y carbohidratos contenidas en los alimentos. El plan de alimentación no va a ser igual para un niño sedentario que para un niño que practica actividad física.

No hay alimentos buenos o malos

Todos los alimentos pueden ser consumidos, en el tamaño de porciones adecuadas y se combinen con actividad física. Las mamás consideran que alimentación balanceada hace referencia a la cantidad y no a la calidad, por eso se debe respetar la ley de nutrición CESA. Completa: que incluya todos los nutrientes y gran variedad de alimentos. Equilibrada: que los nutrientes estén en una proporción adecuada. Suficiente: que promueva un adecuado crecimiento y estado de salud. Debe cubrir los requerimientos, tanto de calorías como de nutrientes. Adecuada a cada grupo de edad: es decir, que debe adaptarse a la etapa del ciclo vital (primera infancia), haciendo énfasis en características como olor, sabor, consistencia y textura. Inocua: que es segura y apta para el consumo humano y no ocasiona riesgos de enfermedades transmitidas por los alimentos.

Alimentación consciente

La buena alimentación parte desde el momento en que escogemos los alimentos, los preparamos, servimos y comemos. Al igual que el tiempo destinado a la actividad que realizamos al comer y la compañía. Los niños tienden a comer rápido y bajo presión u obligación, prácticas que crean trastornos de la conducta alimentaria. Los niños deben comer sentados y acompañados, no deben ser distraídos con juguetes o TV y los padres deben dar el ejemplo. Adicionalmente, se debe poner la mesa, establecer horarios, enseñar a escuchar el estómago (hambre real) y tener conciencia de los alimentos que se van a ingerir antes de su consumo, para activar todos los sentidos.

Consultar a un especialista

Siempre será la mejor opción: si bien internet y el voz a voz pueden ser formas de comunicación efectivas, en todos los casos no son fuentes confiables, menos cuando se trata de la salud. Por esta razón, consultar a un especialista, nutricionista o pediatra siempre será la mejor opción. Las necesidades nutricionales de cada niño difieren dependiendo su gasto energético diario, por ello replicar planes de otros niños o seguir consejos de otras fuentes no es recomendable.

Cree hábitos de vida

Que se mantengan hasta la adultez: los padres tienen una gran influencia y responsabilidad sobre los hábitos alimenticios de los niños, las conductas que se promulguen en la niñez contribuyen a mantener un adecuado estado de salud en todas las etapas de la vida, evitando contraer enfermedades no transmisibles en la adultez. Por otro lado, también son los encargados de inculcar el deporte y los estilos de vida saludables a temprana edad. No es suficiente promover hábitos alimenticios saludables si no se combinan con actividad física permanente. Debemos disminuir el sedentarismo y las horas de los niños frente a las pantallas para cambiar el futuro de la situación nutricional en el país.

 

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