18 Nov 2009 - 11:00 p. m.

El secreto de los santandereanos

El mejor colegio en las Pruebas de Estado es de Floridablanca. Nueve de los 50 puntajes más altos son de este departamento.

Redacción Vivir

En las pruebas de Estado los santandereanos parece que se han tomado muy en serio aquellos versos de su himno que dicen: “Santandereanos siempre adelante, santandereanos ni un paso atrás”. Este año, ocho colegios se abrieron paso entre los 100 mejores del país, incluyendo el primer lugar. A nivel individual, nueve alumnos se destacaron entre los 50 con puntajes más altos, siendo el departamento con más Premios Andrés Bello.

No se trata de una coyuntura. Al revisar los registros históricos se hace evidente una tendencia similar. Por si fuera poco, el mejor maestro del Premio Compartir fue un santandereano, el profesor Hólguer Alfredo Cruz, del Colegio Instituto del Oriente (Piedecuesta) y en el último concurso nacional de facultades de medicina, aunque no ganaron, la final la disputó un grupo de estudiantes de la Universidad Industrial de Santander. En las pruebas Ecaes para universitarios suelen brillar en los primeros lugares.

¿Qué está pasando con la educación en Bucaramanga y los municipios vecinos para que tantos estudiantes se destaquen en el país? ¿Se trata de un modelo para otros departamentos o, como sugieren algunas voces críticas, una formación académica enfocada a contestar pruebas de Estado? ¿Cuáles son los factores de ese éxito?

Desde los 15 meses

Matilde González, directora del colegio La Quinta del Puente, ubicado en Floridablanca (Santander) y que hoy figura como el mejor colegio del país, asegura que los resultados en el Icfes son el fruto de un largo proceso. “Nuestra fórmula es educar con proyección a futuro. La clave del éxito es empezar los procesos desde el preescolar, por eso no aceptamos niños que quieran entrar en bachillerato, deben comenzar el proceso desde el principio”.

Cuando la rectora González dice desde el principio, realmente se refiere al principio. Un buen número de los niños son matriculados en la Quinta del Puente desde los 15 meses. A esta edad los bebés participan de programas de estimulación temprana. “De los cero a los cinco años es la base del futuro de un niño. Así que el mayor énfasis de nuestra institución está en el preescolar”, comenta la directora.

En estos programas los niños juegan todo el día en espacios diseñados especialmente para ellos, que incluyen una ludoteca, un salón de arte y la simulación de un centro comercial (una especie de divercity) en el que los pequeños participan en juegos de roles, hay pizzería, un banco, un centro médico, una carpintería. Además, desde los 15 meses comienza el aprendizaje del inglés.

“La formación integral es fundamental”, dice la rectora, “así que más que preicfes o simulacros para el examen de Estado, lo que hacemos es promover la formación desde el preescolar, verla como un proceso constante que al final nos permitirá alcanzar una educación de calidad, como se ha demostrado con los resultados”. En su opinión, en Santander cada vez se ve una mayor calidad educativa y aunque cada colegio tienen un enfoque distinto, sus directivos y maestros entendieron la responsabilidad que tienen de ofrecerles mayores oportunidades para la vida a sus estudiantes.

Maestros preparados

Laura Cristina Gómez, secretaria de Educación departamental, reconoce que en el caso de La Quinta del Puente la clave del éxito es “un proceso pedagógico sostenido” y en el departamento cree que se trata de una conjugación de factores entre los que destaca el papel de los maestros en constante formación. Prueba de ello es el alto número que aspira a un ascenso en el escalafón.

“El departamento se está quedando corto para respaldar el ascenso en el escalafón de sus maestros”, confiesa la funcionaria. Dice que de los 8.500 docentes vinculados a la planta, 900 han ascendido en 2009, superando las proyecciones que se tenían. “El Ministerio de Educación nos giró $1.900 millones para pagar los ascensos y los ascensos valen ahora $3.000 millones”. La apuesta del departamento es más por la calidad que por la cobertura, según Gómez.


Para Hólguer Alfredo Cruz, destacado como uno de los mejores maestros del país por la Fundación Compartir, los buenos resultados en el departamento se deben en parte a la buena preparación para las pruebas: “La Gobernación está capacitando profesores y realizando dos simulacros del Icfes cada año para los estudiantes que no puedan pagar el que ofrecen los colegios privados o algunas instituciones que brindan estos servicios”.

En opinión del maestro, “estos simulacros les han permitido conocer a los estudiantes el examen y sentirse más confiados a la hora de responder”.

El carácter santandereano

Si alguien tiene algo que aportar a esta discusión es Hélmer Pardo. Hace 25 años, este profesor fundó su propio centro de entrenamiento para las pruebas de Estado. En Santander todos han escuchado alguna vez mencionar su nombre. De su instituto han salido seis premios nacionales individuales (mejor estudiante) y dos colectivos (mejor colegio). “Puedes hacer una buena preparación cuando hay terreno bien abonado”, comenta Pardo, y asegura que “en un buen número de los colegios de Santander hay un altísimo nivel de exigencia”.

Mery Fuentes, una de sus más cercanas colaboradoras, coordinadora pedagógica del grupo, tiene su propia teoría sobre el éxito de los santandereanos. Por un lado, atribuye los buenos resultados académicos a la disciplina. “Ese carácter individualista de los santandereanos hace que sean más disciplinados. Es más posible que los jóvenes creen metas definidas como obtener logros nacionales”, apunta. Otro de los factores que enumera es que los colegios se preocupan mucho por autoevaluarse, por crear nuevos sistemas pedagógicos. También el hecho de tener una universidad como la UIS, que es de alta exigencia para entrar y hace que el estudiante sepa que la competencia es dura porque viene gente del resto del país a pelear cupos.

Recursivos

Javier Pombo, subgerente de educación de la Fundación Compartir, no duda del papel que desempeñan los maestros en el proceso de formación. En los años 2006 y 2009 dos maestros santandereanos se alzaron con el galardón que entrega la Fundación. “Los maestros exitosos y sus instituciones son aquellos que se centran más en los aprendizajes que en estilos de enseñanza”, dice. Se refiere a los docentes que hacen pare en el camino, elaboran un diagnóstico y miden el aprendizaje de sus alumnos y no a los que “desarrollan planes de estudio contra el tiempo, cumpliendo por cumplir”.

“Son maestros muy recursivos”, apunta Pombo al referirse a los santandereanos, “es gente muy echada pa delante”.

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