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Eva Hughes es clásica cuando trabaja, pero puede ser moderna y hasta mostrar visos de atrevido punk en sus jeans cuando tiene tiempo libre. Esta española, originaria de San Sebastián y egresada de la Universidad de Georgetown, asumió desde 2002 el reto de dirigir Vogue en su versión para Latinoamérica. Su primera exigencia fue que esta apuesta editorial no se convirtiera en una simple copia o en una traducción de la norteamericana. “Las mujeres latinas tienen algo que las diferencia”, fue su premisa. Su gran desafío fue unificar un mismo lenguaje de moda para un territorio tan extenso y diverso como Latinoamérica y además duplicar las 132 páginas con las que se inició la biblia de la moda de la región.
Esta semana estará como invitada a la feria Colombiamoda, en Medellín, para hablar de los retos y las falencias de la industria de la moda por estas latitudes. Antes de que empezaran los ajetreos y los desfiles, Hughes sacó unos minutos para conversar con El Espectador.
¿Cuál es la relación entre la industria y las revistas de moda?
Se trata de apoyar nuevos talentos, a los diseñadores que se hacen un hueco en la moda y potenciar la moda nacional e internacional. Cuando alguien sale en las páginas de Vogue se garantiza una proyección internacional.
¿Qué historias le gusta leer en una revista de moda?
Lo que más me gusta es que presenten un punto de vista sobre la moda, la belleza, la decoración y reportajes sobre personalidades que influyen en la moda. Ahora mismo me entretiene mucho fotos de mujeres tomadas en la calle. De ahí que contamos con una sección a la que hemos llamado “Streetwear”. Mujeres reales que son una fuente de inspiración infinita.
¿Cómo hacer de la moda un tema serio?
Creo que es un cliché decir que las revistas femeninas y la moda no son un tema serio. La industria textil, por ejemplo, es parte integral de la economía de muchos países y más en Latinoamérica. Lo vemos en Perú y en Colombia. Eso conlleva empleos y un crecimiento económico. Sobre las revistas, es difícil cambiar la opinión de alguien, sólo pido que antes de formular un criterio se lea la revista.
¿Siente que hay rasgos comunes entre las latinas?
Efectivamente hay rasgos en común. Creo que la mejor forma de explicarlo es cuando acudo a una cena y en la mesa pueden estar sentadas diez mujeres de diferentes países de Latinoamérica. Cada una tiene su esencia y estilo propio, pero hay algo casi invisible que las une, su gran pasión por la moda, la belleza y el lujo.
¿Por qué hacer presencia en Colombiamoda ?
Colombiamoda se ha convertido en un referente de la moda en Latinoamérica y el mundo. En Vogue sentimos la necesidad de apoyar a Colombia, a sus talentos y a la industria.
¿Cuál es el desfile que más la ha impresionado?
El desfile de crucero de Chanel en Los Ángeles. Ver bajar a las modelos de un avión privado fue emocionante.
¿Por qué cree que las mujeres no nos cansamos de comprar?
La moda ha sido parte de la evolución de la mujer, siempre lo digo, desde cuando llevábamos el corsé hasta la minifalda. Ahí ha estado Vogue. Presente y firme. Ya hablando desde un punto más filosófico, creo que comprar es hasta cierta forma una terapia y una forma de socializar muy saludable. Vamos de compras con las amigas o nuestro esposo e hijos o nos vamos solas, como un espacio para nosotras mismas. Confieso que me encanta ir de compras y hacerlo sola.
¿Cree que las mujeres que aparecen en las portadas de las revistas determinan estereotipos de belleza?
Lo que se pone en una revista como Vogue se puede acercar a una puesta en escena de una obra de teatro. De la moda y la belleza hacemos arte gracias a que contamos con los mejores fotógrafos, estilistas y modelos del mundo. Hay que saber diferenciar el arte de la realidad y ahí tiene un papel muy importante la sociedad. Las revistas no se venden si no hay un interés por una imagen. Opino que todas las mujeres son bellas y que no se debe discriminar por ser muy alta y delgada o baja y gordita. No es decir que la belleza se lleva dentro. Pero no hay nada más bonito y atractivo en este mundo que una mujer que se quiere, se gusta y se admira a sí misma. No lo digo yo, sino los hombres, que al final cuentan mucho.
¿Cómo siente que opera el flujo de la moda?, ¿indefectiblemente viene del norte al sur?
Argentina inspiró una colección de Givenchy y Perú a Christian Dior hace unos años. Rodarte se inspiró en México para su colección otoño-invierno 2010-2011. La moda no tiene un camino concreto porque la inspiración nace de un instante y puede suceder en cualquier parte del mundo.
¿Cuáles son los básicos femeninos para Eva Hughes?
Mi trench que no se arruga; mi bolso negro que me acompaña en todos mis viajes; un par de jeans y un vestido que me funcione de 9 a 5 y me acompañe de 5 a 11. No hay nada mejor que encontrar algo que te quede bien, te guste y funcione para una reunión de trabajo o un coctel de trabajo o cena con amigos.