20 Dec 2011 - 3:01 a. m.

En riesgo diez departamentos

Alerta en el Canal del Dique (Atlántico), donde el caudal está a 80 centímetros de desbordarse.

Redacción País

Es un caudal que lleva más de 500 años comunicando a Colombia con el mundo. Y a Colombia con Colombia. En sus 257 mil kilómetros cuadrados de cuenca, el Magdalena no sólo es hogar del 80% de los habitantes del país y el mayor centro de producción nacional, sino una de sus mayores reservas biológicas. Pero por cuenta de las lluvias y la intromisión de la mano del hombre en su recorrido, desde hace muchos años es también fuente de inundaciones y la explicación más inmediata del dolor de medio millón de colombianos que hoy están viviendo en tugurios tras ver enlagunados sus hogares y cosechas.

Su nombre aparece indefectiblemente en todos los comunicados oficiales, ya no para hablar de las épocas de subienda de peces o del ingreso y salida de mercancías a través de sus aguas, sino del nivel de alerta que el Ideam le ha dado en la zona del Canal del Dique, que ayer se rompió a la altura del municipio de Arenal, Bolívar. Muchos creyeron que se trataba de las aguas del arroyo San Juan, haciendo de las suyas desde el viernes en la región, pero ya está comprobado que en esta ocasión fue el Magdalena el que los inundó.

Y la noticia no pudo causar menos que pánico. Desde Santa Lucía hasta Repelón, en Atlántico, las lluvias en la región tienen asustadas a las autoridades, que ni siquiera alcanzaron a atender a las 90.000 víctimas del invierno pasado y tienen ahora que redoblar esfuerzos para ayudar a los nuevos damnificados en Campo de La Cruz, Manatí, Santa Lucía y Suan, las ciénagas de El Totumo y El Guájaro, en el Atlántico. En todos ellos hay alerta ante la inminencia de las inundaciones.

Hoy hay 4.406 familias afectadas, sobre todo en Manatí (1.235) y Ponedera (500).

Pero sin duda la emergencia más grave la viven nuevamente los habitantes de las zonas aledañas al Canal del Dique (Atlántico), en donde las aguas del río Magdalena amenazan con llevarse varias poblaciones. Faltan sólo 80 centímetros para que el Canal supere el límite y por eso los organismos de emergencia permanecen vigilantes en la zona.

“Hay una alerta para mantener un esquema de evacuación de toda la zona de influencia del Canal. Esperamos que la situación se estabilice. Estamos haciendo un seguimiento permanente de la cuenca”, explicó Carlos Iván Márquez, director de la Oficina de Gestión de Riesgo al señalar que también se han realizado reuniones para establecer planes de reacción y priorizar el salvamento en caso de un desbordamiento.

En Arenal (Bolívar), unas 500 familias están bajo el agua debido a las inundaciones provocadas por aguas lluvias represadas. El gobernador Alberto Bernal Jiménez explicó que hay cuatro motobombas para sacar el agua estancada de las zonas afectadas, que en algunos lugares supera el metro de altura.

Otros municipios mayormente afectados son Malambo, Luruaco, Sabanagrande y Juan de Acosta. Algunos por inundación súbita y otros por inundación pluvial o desbordamiento. El subsecretario de Gestión, Evaristo Martínez Martínez, estuvo el viernes en la región y ordenó acciones en los cinco puntos neurálgicos de los 28 kilómetros que van desde Puerto Candelaria hasta Puerto Giraldo, donde piensan construir barricadas preventivas.

Temores semejantes tienen los habitantes de la cuenca media del Magdalena, quienes tampoco se han repuesto aún del invierno pasado.

Es que la tragedia por cuenta del invierno tiene víctimas por todas partes. Desde septiembre la ola invernal ha destruido 1.143 viviendas y ha afectado a por lo menos otras 159.000. La cifra de damnificados asciende a 933.384 personas, que corresponden a 192 mil familias; eso sin contar a las 162 víctimas mortales y a las 33 personas que permanecen desaparecidas por cuenta de aludes y crecientes de ríos en 490 municipios del país. La mayoría de ellos, víctimas del Magdalena.

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