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A pesar del esfuerzo de los cuerpos de emergencia, de las tres toneladas de agua que han arrojado los helicópteros de la Fuerza Aérea en las zonas consumidas por el fuego y de la alerta roja decretada en una vasta región del departamento de Boyacá, los incendios que comenzaron hace más de tres días, en diferentes regiones del país, no han podido apagarse.
Luz Amanda Pulido, directora del Sistema Nacional para la Prevención y Atención de Desastres, hizo un enérgico llamado a la ciudadanía y a las autoridades para que adopten medidas que eviten que el fuego se extienda. Según Pulido, la mayoría de conflagraciones se han presentado por acciones irresponsables. Niños que juegan con fuego, colillas de cigarrillo que son arrojadas al suelo, pedazos de carbón encendido que se botan al campo después de utilizarlos para cocinar y el mal manejo de las basuras han acabado con más de 25.000 hectáreas de bosque.
Y lo que es peor, la sequía, otro de los factores que contribuyen a avivar las llamas, continuará por lo menos dos meses más por cuenta del Fenómeno de El Niño. Ricardo Lozano, director del Ideam, advirtió que en departamentos como Boyacá y Cundinamarca esta situación, incluso, podría empeorar. “Nos preocupa la Región Andina, que se ve impactada por las altas temperaturas y por la reducción de la humedad. Cualquier basura en cualquier lugar seco puede disparar el incendio por efecto lupa”.
Adicionalmente, Lozano aseguró que lo que está sucediendo en el Santuario de Flora y Fauna de Iguaque, cerca de Villa de Leyva, en donde hasta la tarde de ayer las llamas habían consumido 800 hectáreas, es muy grave. “Estas áreas de reserva son las más delicadas, porque se ha invertido mucho dinero para su conservación y algunas son fábricas de agua”.
Otro de los incendios que han generado estragos es el de Chíquiza, Boyacá. Más de 500 personas, entre bomberos, voluntarios de la Defensa Civil y habitantes de la región intentaron durante horas extinguir las llamas, que alcanzaron los diez metros de alto. Al mediodía de ayer, la conflagración se había controlado en un 75%. Jairo Pacheco, alcalde de este municipio, aseguró que con el paso de las horas el panorama es cada vez más alentador. Sin embargo, advirtió que no se debe bajar la guardia.
Ante esta crítica situación, el ministro de Ambiente, Carlos Costa, pidió la colaboración de la ciudadanía para evitar que más zonas se vean afectadas y proteger los bosques y su biodiversidad. Y concluyó: “Todavía quedan dos meses de sequía. Si no tomamos medidas y colaboramos, los incendios no darán tregua”.