Carlos Duarte, de 21 años, entregó su hoja de vida escrita a mano porque no tenía dinero para imprimirla. El joven llevaba sin trabajo cuatro meses, le pidió prestado dinero a su abuela para un pasaje de bus y llegó a una cafetería, en Córdoba (Argentina).
Eugenia López, una de las trabajadoras del lugar, compartió la historia de Duarte junto la foto de su hoja de vida. “Hola ¿cómo estás? Te molesto un segundo para hacerte una consulta: ¿están tomando gente? Porque estoy buscando trabajo”, le dijo el joven a López.
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Ella le contestó que por el momento no necesitaban personal pero que le podía dejar la hoja de vida. Según relata la mujer, en ese momento Duarte le explicó que no tenía dinero.
“No te preocupes, en esa mesa están mis cosas, puedes escribirlo ahí. Ya te doy una hoja”, le dijo López. El joven le respondió: “¡No! Yo traje un cuadernito y lapicero, gracias”.
La mujer aseguró que lo que le importó fueron las ganas de trabajar del joven, por eso no tuvo problemas con la presentación del documento.
La publicación se volvió viral y una fábrica de vidrios lo contactó para ofrecerle trabajo. “No le puedo pedir más a la vida. Haber conseguido un trabajo fijo, en blanco, con horarios y un sueldo era lo que anhelaba”, le expresó López a medios locales.
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También dijo que quiere gastar su primer salario en un asado en el que invitará a sus seres queridos para agradecerles, “y le haré un regalo especial regalo especial a Eugenia, que es mi angelito”.