Juguetes a domicilio

En la calidez de su hogar, los clientes pueden tomarse su tiempo para elegir con qué objetos hacer más divertidas su relaciones sexuales. La psicóloga Julene Ortiz es quien está detrás de la idea.

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Luisa Fernanda Rengifo / Redacción Cromos
03 de diciembre de 2008 - 11:00 p. m.
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Hay quienes no pueden evitar sonrojarse al entrar a un sex shop a preguntar por un lubricante con sabor, un par de esposas o un anillo para el pene. Para fortuna de los más tímidos, hace casi un año llegó al país una idea que está revolucionando el mercado de los juguetes sexuales: sex shop a domicilio.

Una completa tienda que llega hasta la sala de su casa y despliega una gran oferta de artículos sexuales. Desde consoladores y vibradores, pasando por disfraces, hasta bolitas anales y dedos fluorescentes. La original idea fue de Julene Ortiz, una psicóloga que por sus propias preocupaciones y preguntas acerca del sexo, empezó a investigar el tema desde la óptica de su profesión y derrumbó tabúes que culturalmente tenía arraigados en su pensamiento.

Después decidió que quería prestar asesoría y encontró que a través de los juguetes podía interactuar con mujeres, aclararles dudas y enseñarles la mejor forma de usar todos estos artilugios según sus gustos y necesidades, además de darles la posibilidad de adquirirlos.

Sensual Emergency Shop es el nombre de su sex shop a domicilio. La excusa puede ser cualquiera, pues la finalidad es la misma: además de juguetes sexuales, también se puede pasar un rato aprendiendo acerca de sus diferencias y su uso de la mano de una psicóloga experta.

 Empezando desde el accesorio clásico hasta llegar a un vibrador de dos cabezas, Julene va sacando de una maleta llena de sorpresas cada uno de los artículos, mientras explica la correcta forma de usarlos y responde las respectivas preguntas.

Cada reunión es una sola carcajada en las que salen a relucir historias personales y chascos de los clientes. Por lo general, son grupos de mujeres jóvenes entre los 20 y 35 años que están redescubriendo su sexualidad o parejas homosexuales que prefieren guardar su privacidad.

Curiosamente se acomplejan más los hombres a la hora de tocar el tema, pues se ven enfrentados a inseguridades y piensan que pueden ser reemplazados por un vibrador. Pero como la misma Julene asegura, la interacción con un ser humano es irreemplazable. Y aunque ellos suelen evitar poner de manifiesto su ignorancia en las artes amatorias,  son cada vez más los que se unen a las reuniones que organizan sus amigas y mujeres para conocer, aprender y comprar.

Pero los sex shop tradicionales no han sido desplazados, como lo prueba Boutique Romance, y se mantienen como una opción más “a la mano” para quienes se antojan de un juguete. Estos espacios tienen la ventaja de tener productos en stock, y por lo tanto, los pueden entregar inmediatamente, a diferencia del sex shop a domicilio, en donde los juguetes son entregados unos días después.

Ya sea a domicilio, como el Sensual Emergency Shop, o uno tradicional como Boutique Romance, ambos tienen sus ventajas y desventajas. Uno ofrece privacidad absoluta, mientras el otro, entrega inmediata, pero los dos cumplen con el mismo fin: dar diferentes opciones a las personas para hacer su vida sexual más divertida.

Por Luisa Fernanda Rengifo / Redacción Cromos

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