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Hay quienes no pueden evitar sonrojarse al entrar a un sex shop a preguntar por un lubricante con sabor, un par de esposas o un anillo para el pene. Para fortuna de los más tímidos, hace casi un año llegó al país una idea que está revolucionando el mercado de los juguetes sexuales: sex shop a domicilio.
Una completa tienda que llega hasta la sala de su casa y despliega una gran oferta de artículos sexuales. Desde consoladores y vibradores, pasando por disfraces, hasta bolitas anales y dedos fluorescentes. La original idea fue de Julene Ortiz, una psicóloga que por sus propias preocupaciones y preguntas acerca del sexo, empezó a investigar el tema desde la óptica de su profesión y derrumbó tabúes que culturalmente tenía arraigados en su pensamiento.
Después decidió que quería prestar asesoría y encontró que a través de los juguetes podía interactuar con mujeres, aclararles dudas y enseñarles la mejor forma de usar todos estos artilugios según sus gustos y necesidades, además de darles la posibilidad de adquirirlos.
Sensual Emergency Shop es el nombre de su sex shop a domicilio. La excusa puede ser cualquiera, pues la finalidad es la misma: además de juguetes sexuales, también se puede pasar un rato aprendiendo acerca de sus diferencias y su uso de la mano de una psicóloga experta.
Empezando desde el accesorio clásico hasta llegar a un vibrador de dos cabezas, Julene va sacando de una maleta llena de sorpresas cada uno de los artículos, mientras explica la correcta forma de usarlos y responde las respectivas preguntas.
Cada reunión es una sola carcajada en las que salen a relucir historias personales y chascos de los clientes. Por lo general, son grupos de mujeres jóvenes entre los 20 y 35 años que están redescubriendo su sexualidad o parejas homosexuales que prefieren guardar su privacidad.
Curiosamente se acomplejan más los hombres a la hora de tocar el tema, pues se ven enfrentados a inseguridades y piensan que pueden ser reemplazados por un vibrador. Pero como la misma Julene asegura, la interacción con un ser humano es irreemplazable. Y aunque ellos suelen evitar poner de manifiesto su ignorancia en las artes amatorias, son cada vez más los que se unen a las reuniones que organizan sus amigas y mujeres para conocer, aprender y comprar.
Pero los sex shop tradicionales no han sido desplazados, como lo prueba Boutique Romance, y se mantienen como una opción más “a la mano” para quienes se antojan de un juguete. Estos espacios tienen la ventaja de tener productos en stock, y por lo tanto, los pueden entregar inmediatamente, a diferencia del sex shop a domicilio, en donde los juguetes son entregados unos días después.
Ya sea a domicilio, como el Sensual Emergency Shop, o uno tradicional como Boutique Romance, ambos tienen sus ventajas y desventajas. Uno ofrece privacidad absoluta, mientras el otro, entrega inmediata, pero los dos cumplen con el mismo fin: dar diferentes opciones a las personas para hacer su vida sexual más divertida.