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...la eliminación de la selección de Colombia

Por tercera vez consecutiva, el equipo nacional se queda por fuera de la fiesta más importante del fútbol. El presidente de la Colfútbol nos cuenta cómo fueron los  días previos a este nuevo fracaso.

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LUIS BEDOYA *
26 de diciembre de 2009 - 09:00 p. m.
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Aunque las ilusiones se acababan fecha tras fecha en las eliminatorias suramericanas y vivía una tensión muy grande, yo seguía aferrado a la posibilidad de clasificar a Sudáfrica 2010, a que se nos dieran los resultados, pero lamentablemente los partidos se nos iban yendo e inclusive algunas veces los perdimos por tonterías de desconcentración. Contra Argentina, por ejemplo, fuimos el equipo más claro, pero el resultado se nos escapó de las manos.

Cuando llegó aquel fatídico día del partido ante Chile, en el que la fiesta deportiva en Medellín fue maravillosa, quedamos eliminados. Todos los resultados de los demás partidos se nos dieron, menos el de nosotros. Sentí que todo se me derrumbó. Quería caer en un hueco profundo. Pasaron muchas noches de desvelo, de inapetencia. Deseaba siempre estar solo. Me preguntaba una y otra vez qué había hecho mal. Devolvía la película y recapitulaba cada una de las decisiones.

Ese sábado 10 de octubre, nunca lo olvidaré. Recuerdo a todos los jugadores y al profesor Eduardo Lara muy apenados. Fue tan dura la decepción, que tengo que reconocer que todavía no la he asimilado del todo. Confieso que ni siquiera fui capaz de ver por televisión el sorteo del Mundial. Inclusive, yo era el delegado por la Conmebol para el juego final de la Copa Sudamericana y tampoco fui. Sólo quiero estar encerrado, trabajando, proyectando desde ya un plan estratégico para 2014. Eso es lo que hay que hacer.

Dentro del proceso a Sudáfrica hubo varios tropiezos que comenzaron con el pésimo papel en la Copa América de Venezuela, con el profesor Jorge Luis Pinto como técnico, tras una serie de complicaciones profundas dentro de la selección. Llegamos a pensar si había que frenar el proceso o respaldarlo. Nos tomamos, con el Comité Ejecutivo de la Federación, el tiempo suficiente para pensar las cosas con cabeza fría. Al final, se decidió respaldo. Tras algunos resultados favorables en juegos amistosos y en las eliminatoria, sentí que había tomado la mejor determinación, hasta que llegó el compromiso ante Uruguay, que perdimos en Bogotá, en el que me di cuenta de que el grupo estaba totalmente fracturado, reventado. No había condiciones para que Pinto siguiera y fue el momento para dar el timonazo y tratar de rescatar el rumbo.

No fue fácil. Y aquí resalto dos momentos: el primero, porque mi pensamiento es que a los procesos hay que darles continuidad para que tengan éxito. Y el segundo, que la realidad me decía que el proceso iba muy mal encaminado, y frente al pensamiento de los otros miembros del Comité, pues la decisión fue romper.

En lo personal fue difícil decirle al técnico que se iba, especialmente porque cuando el profesor Pinto llegó a nuestra mesa, después de nosotros haber discutido unas cinco horas, él quiso presentarnos un informe, pero ya había una decisión tomada. Fue duro decirle “en este momento no queremos escuchar su informe, lo que queremos decirle es que el Comité Ejecutivo decidió no continuar con usted”. Lo que sí tengo que decir es que Jorge Luis Pinto es un hombre absolutamente trabajador, con el que siempre tuvimos un relación muy clara y basada en el respeto.

Entonces se le pidió a Eduardo Lara el favor de que asumiera la selección nacional. El ambiente en el equipo cambió totalmente y por ello se le dio la continuidad a Eduardo. Pero, infortunadamente, de nuevo nos quedamos por fuera del Mundial. Chile nos eliminó.

Ahora hay que pensar en el futuro, aunque yo sé que es difícil avanzar en este momento, en el que los procesos no están empezando para nadie; la gente está es planeando su mundial. Pero de alguna manera también tenemos que mirar qué se está haciendo mal desde hace muchos años, porque no es culpa de Luis Bedoya ni del actual Comité, ya que llevamos tres mundiales consecutivos sin clasificar.

Lo que queremos es llegar a un documento final, con los directivos del fútbol, técnicos y periodistas. Un documento, en el que planeemos los sueños, las realidades, los caminos, las soluciones. Es un tema estratégico que se está trabajando y de ahí creemos que puede salir un plan en cuanto al aspecto deportivo y especialmente la selección de mayores. La idea es que se convierta en la política deportiva de la Federación, sin importar quién sea el presidente y su Comité Ejecutivo.

Pero lo que yo prometo y doy mi palabra es que esta será la última vez que vemos un Mundial por televisión.

 * Presidente de la Federación Colombiana de Fútbol.

Por LUIS BEDOYA *

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