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Una vez conocido el sentido de la ponencia presentada por el magistrado Humberto Sierra Porto ante la Sala Plena de la Corte Constitucional pidiendo la inexequibilidad de la ley del referendo reeleccionista, la coalición uribista —o al menos algunos de sus voceros más representativos— madrugó ayer a la Casa de Nariño para comenzar a analizar el nuevo escenario político que se plantea en el país ante la posibilidad ya latente de que el presidente Álvaro Uribe no pueda aspirar a un tercer mandato consecutivo.
A hablar con el Primer Mandatario llegaron el senador Samuel Arrieta, presidente del Partido de Integración Nacional (PIN); Juan Lozano, cabeza de lista al Senado por el Partido de la U; Andrés Felipe Arias, ex ministro de Agricultura y precandidato presidencial por el Partido Conservador, y Juan Manuel Santos, ex ministro de Defensa y presidente del Partido de la U. Y aunque a la salida del Palacio Presidencial todos coincidieron en que lo de Sierra Porto no es más que un proyecto de fallo que aún no es definitivo, en el ambiente se sentía un halo de pesimismo y por lo visto la urgencia ahora no es la reelección sino consolidar la unidad para garantizar el triunfo del uribismo, tanto en las elecciones a Congreso como en las presidenciales.
Unidad que al menos en esas primeras horas de ayer, luego del ‘batacazo’ que para los reeleccionistas significó la ponencia negativa al referendo, no parece muy fácil de alcanzar. Porque cada uno de los que está en el juego de convertirse en el heredero del presidente Uribe en la Casa de Nariño marcó territorio. Juan Manuel Santos, por ejemplo, reiterando que tiene un compromiso con el Jefe de Estado y que sólo será candidato si éste se lo pide, enfiló baterías contra quien en el papel aparece como su más firme competidora, Noemí Sanín.
“Noemí ha cometido muchos errores, como nombrar un jefe de debate (Juan Gabriel Uribe), que es enemigo acérrimo del Presidente, lo cual en las toldas uribistas fue interpretado como una declaración de guerra”, le dijo Santos a la cadena radial Caracol, agregando que en su sentir, entre Sanín y Arias, seguramente el Presidente prefiere al segundo. Eso sí, el ex mindefensa aprovechó para dejar abierta la posibilidad de una coalición con los conservadores, si Uribito gana la consulta y con Germán Vargas Lleras, a quien, según dijo, le ha enviado señales de acercamiento.
La respuesta de Sanín y Vargas Lleras no se hizo esperar. La ex embajadora acusó a Santos y a Arias de querer “graduarla de antiuribista”, mientras que el presidente y candidato de Cambio Radical, si bien no descartó la posibilidad de una alianza “con sectores con los cuales exista una similitud programática”, ello sólo sería posible después de una primera vuelta de los comicios para la primera magistratura del Estado.
En cuanto a lo que tiene que ver con la ponencia negativa para el referendo reeleccionista, Sanín dijo que respeta la autonomía de la Corte Constitucional y reclamó que el proceso que éste debe seguir en la Corte debe hacerse sin presiones. De paso, le ofreció “trabajo” al presidente Uribe: “Él es un patriota, mostró el camino a seguir y estoy segura de que en el momento en que yo le pida que me colabore en mi gobierno, lo hará”.
Vargas Lleras, por su parte, aseguró que el concepto de Sierra Porto era de esperarse teniendo en cuenta el cúmulo de vicios en el trámite de la iniciativa y aunque no se atrevió a pronosticar el fallo definitivo que tomará la Corte en pleno, advirtió que cuando se radica un proyecto de fallo tan bien argumentado, el tiempo para debatirlo es mucho más estrecho. Mejor dicho, para él no habrá decisión antes del 12 de marzo, fecha en que se cierran las inscripciones de candidatos a la Presidencia, por lo que Uribe no podrá aspirar.
En cuanto a Andrés Felipe Arias, manteniendo su lealtad al Presidente, cuestionó el sentido de la ponencia diciendo que se está tratando de “derrotar una expresión popular”, y ante el panorama adverso, insistió en que hoy más que nunca se hace necesario afinar la coalición entre el conservatismo, la U y otros movimientos uribistas, con el ingrediente de que en los azules sólo él garantiza esa unidad: “Hay que ganar como sea la consulta... Si no es así, la coalición se hace pedazos”. Incluso, Arias consideró también invitar a Germán Vargas Lleras a la unión. Es claro, el tiempo apremia, el referendo —si bien no está hundido en la Corte— sufrió un duro traspié y el uribismo ve, quizá por primera vez, la posibilidad de quedarse sin el pan y sin el queso.
Pardo pide no presionar a la Corte
“Que no se vaya a meter Fabio Valencia Cossio a presionar como lo hizo con el Congreso”, dijo el aspirante presidencial Rafael Pardo, al referirse al análisis que debe hacer ahora la Corte Constitucional con el referendo reeleccionista.
Pardo aseguró que la reciente ponencia del magistrado sustanciador de la Corte Constitucional, Humberto Sierra Porto, sobre la inviabilidad de la iniciativa, coincide con la posición que había adoptado el liberalismo al “dejar constancia de no menos de 20 vicios e irregularidades en su trámite”.
El jefe único del liberalismo aseguró que la posición de la colectividad es no ejercer presión política sobre el tema y aún así la Corte les está dando la razón. Además, apoyó que los magistrados se tomen el tiempo que sea necesario para dar su concepto, independientemente del afán de algunos sectores.