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La fama cada vez es más efímera

Entre los hallazgos del “genoma” de la cultura humana está que  cada año que pasa la humanidad olvida su pasado con mayor rapidez.

Redacción Vivir

17 de diciembre de 2010 - 03:52 p. m.
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¿Si la vida de una persona fuera lo suficientemente larga como para alcanzar a leer millones de libros y analizarlos en sus más pequeñas minucias, qué descubriría? Un grupo de científicos de Harvard echó a rodar hace cuatro años un experimento denominado “culturomics” en el que sometieron a un análisis computacional 5,2 millones de libros digitalizados por Google.

Los resultados obtenidos, que esta semana fueron publicados en la revista Science, han sido descritos como una especie de “genoma” de la cultura humana.

El análisis de los libros buscaba estudiar una serie de variables, como las palabras más usadas en cada época, cómo ha cambiado la sintaxis, cómo el hombre se ha expresado ante los conflictos, la velocidad a la que se difundían los descubrimientos en diferentes épocas.

“Se trata de una nueva pieza de evidencia acerca de nuestro pasado. Al igual que cualquier otra evidencia, como fósiles, manuscritos, ruinas, requieren una interpretación”, señaló Jean-Baptiste Michel, quien junto con Erez Lieberman, de la Universidad de Harvard, lideró el estudio.

Por ejemplo, se encontró que el inglés es una de las lenguas más dinámicas, pues asume cerca de 8.500 palabras nuevas cada año. Tantas que los diccionarios siempre van a la zaga.

Otro dato interesante arrojado por el experimento es que cada año que pasa la humanidad olvida su pasado más rápido. Según sus hallazgos, las referencias al año 1880 no disminuyeron hasta el año 1912, es decir, perduraron a lo largo de 32 años; mientras las referencias al año 1973 cayeron una década más tarde.

De esta aceleración en la comunicación se beneficiaron los inventores, pues sus descubrimientos se divulgan más rápido que nunca. Los científicos aseguran que a finales del siglo XIX ya se difundían el doble de rápido que a principios de 1800.

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Algo similar ocurre con la fama. Aunque es más notoria hoy que décadas atrás, también es cierto que cada día que pasa es más efímera. El estudio revela que los personajes de moda son más jóvenes y más famosos, pero se olvidan pronto. Las celebridades nacidas en 1950 lograban la fama a una edad media de 29 años, frente a los 43 años de las celebridades nacidas en 1800.

Por Redacción Vivir

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