En 2007 una encuesta realizada entre estudiantes de la Universidad de las Islas Baleares, en España, reveló que seis de cada diez plagiaban sus trabajos. En Latinoamérica y Estados Unidos las cifras eran similares y los profesores comenzaron a comprender que se encontraban ante un problema de gran envergadura, que desafortunadamente no habían controlado a tiempo.
Para ese entonces ya existían algunos software que podían comprarse por internet y cuya función consistía en revisar detalladamente, como si fueran una especie de escáner, los textos que presentaban los estudiantes para detectar si en alguno se había utilizado un fragmento de una página web sin ser citado o plagiado las ideas de algún autor. Sin embargo, no muchas escuelas y universidades podían costear la compra de estos programas, así que sus maestros tuvieron que ser más cuidadosos y endurecer los castigos para quienes utilizaran el famoso ‘copy-paste’ y fueran descubiertos.
Entre tanto, un grupo de ingenieros de sistemas en Europa y Estados Unidos comenzó a crear novedosos programas con nuevas aplicaciones e incluso gratuitos para cumplir este propósito e incentivar a los estudiantes a sentirse seguros de sí mismos para escribir sus propios textos sin recurrir a estas prácticas.
Josep Lluís Mancho, un español gomoso de los computadores, reconocido mundialmente por haber creado un antivirus contra Viernes 13, un de los virus más terribles de la década del 80, acaba de presentar su más reciente creación: Approbo. Se trata de un programa, con tecnología de punta, que se puede descargar de manera gratuita por internet, y que a diferencia de otros software similares funciona en Windows, Mac y Linux, y permite identificar si se ha plagiado un texto y cuáles fueron exactamente las páginas web o los blogs de donde se sacó la información.
Aunque esta herramienta se suma a otras similares que ya existen para el mismo fin, Mancho advirtió al periódico El País de España que cada vez se necesitan aplicaciones y programas más modernos para combatir la famosa práctica de los estudiantes de cortar y pegar, que tanto dolor de cabeza les causa a los docentes.
Páginas anticopiones
Fue creado hace cinco años como una herramienta para que los docentes pudieran identificar si sus alumnos estaban o no violando los derechos de autor; además analiza los contenidos de servicios para obtener información como el Rincón del Vago. Se puede descargar de manera gratuita, pero sólo funciona con Windows.
Fue creada en 1995 por la compañía estadounidense iParadigms. Se puede usar desde cualquier navegador y es capaz de rastrear más de 12.000 millones de web, 80 millones de trabajos de estudiantes, 10.000 periódicos o revistas y miles de libros. Su instalación cuesta entre 9 y $27 millones anuales.
Hace seis años se creó en Francia para funcionar ‘on-line’ desde cualquier navegador. El costo de su instalación es de $2 millones, aproximadamente.
Identifica los contenidos que se copian de una web a otra y detecta cuándo hubo plagio. En ambos casos hay versiones gratuitas, pero limitadas a un número de revisiones mensuales.