El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

La mala hora de Córdoba

El municipio de Gramalote, en Norte de Santander, también fue evacuado ayer por riesgo de alud.

El Espectador

17 de diciembre de 2010 - 09:59 p. m.
PUBLICIDAD

El San Jorge ahondó el pasado viernes la tragedia. 

La geografía de la tragedia por el invierno en Colombia continúa avanzando implacable en los departamentos de la Costa Caribe y se ensañó ayer contra Córdoba. Después de las dramáticas horas vividas en Atlántico, Sucre y Magdalena —y también en otras regiones, como Valle y los Santanderes—, los cordobeses sufrieron el rigor de las inundaciones, provocadas por los ríos Sinú y San Jorge.

Signados algunos en un pasado no muy lejano por el terror de la violencia —ya paramilitar, ya guerrillera, ya de delincuencia común— y afectados todos por la pobreza que azota a la región Caribe, los municipios cordobeses sumaron una nueva piedra a su collar de tristezas: 35 mil personas perdieron lo poco que tenían en cuestión de segundos. De los pocos segundos que tardó en inundarlos el río junto al cual han vivido toda la vida. Llanto en la ribera del San Jorge. Dolor en la del Sinú. Una imagen para recordarle al país que existe una deuda histórica con la región, a la cual sólo tiende a mirarse cada que hay problemas de violencia u oportunidades para millonarios negocios.

Montelíbano, La Apartada y Buenavista. Más de 250 familias afectadas en el primero de ellos. En Ayapel la situación es especialmente grave, pues desde hace cinco meses padece las crecientes del río Cauca, que registra altos niveles desde Caucasia hasta su desembocadura en el Magdalena, según información del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam).

La situación obligó al Gobierno Nacional a ampliar su plan de ayudas para los damnificados de la Costa. El presidente Juan M. Santos estuvo ayer en Lorica, en donde anunció nuevas medidas para hacerle frente a la situación, al amparo de la emergencia económica, social y ecológica. La primera de ellas permitirá a las autoridades locales echar mano de la maquinaria incautada a los mineros ilegales para usarla en el dragado de ríos y la reparación de vías. La segunda, desalojar a quienes persistan en quedarse en zonas de alto riesgo.

Read more!

Al Gobierno también le preocupa la amenaza de las epidemias en los albergues (ver nota adjunta).

Nadie quiere ser alarmista, pero el propio director nacional de Salud Pública, Lenis Urquijo, reconoció que uno de los principales temores es el cólera. “Teniendo en cuenta la infraestructura sanitaria, el suministro de agua potable, la disposición adecuada de excretas colapsadas en los sitios de emergencia, el riesgo de transmisión es muy alto”.

Por otro lado, nueve de los más grandes embalses del país están en niveles críticos, lo que eleva el nivel de alarma, pues, de continuar las lluvias, éstos tendrían que desembalsar, lo cual provocaría crecidas de los ríos en las cuencas bajas y por ende más desbordamientos y tragedias.

Las ayudas de la empresa privada y los colombianos no paran de llegar. Ayer comenzó una nueva jornada de la Teletón, que en esta ocasión no sólo apoya a los discapacitados, sino también a las 2,1 millones de víctimas del invierno.

No ad for you

Los departamentos no paran de evacuar municipios como Gramalote (Norte de Santander), de donde debieron salir con urgencia tres mil habitantes ante el peligro de que un alud sepulte esta población. Además, según el Ideam, el invierno golpeará hoy en la tarde de nuevo, con intensas precipitaciones, a toda la región Caribe.

Read more!

Por El Espectador

Temas recomendados:

Ver todas las noticias
Read more!
Read more!
El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.