21 Aug 2013 - 8:50 p. m.

La misteriosa muerte de un periodista

García Márquez afirmaba que "Ser periodista es tener el privilegio de cambiar algo todos los días".

Por Fabio Arévalo Rosero MD, colaborador de Soyperiodista.com

Y eso lo cumplía fielmente en su momento un medio radial pastuso de nombre “La voz de la amistad”, una maravillosa escuela de comunicadores. Fue cuna de importantes periodistas nacionales. En alguna época fueron a buscar oportunidad de hacer radio, el vigilante de otra estación (Radio Pasto de Caracol) y un detective del DAS. Se trataba respectivamente de Darío Restrepo Vélez y de Ovidio Peter Charria. Del primero que vivió años en Pasto, conocemos sus logros posteriores. El segundo convertido luego en periodista investigador de Caracol, murió cumpliendo su deber en un hecho no muy bien aclarado.

Trabajando ya en Caracol Radio y dado el origen “militar” de Charria, fue designado como reportero judicial. Según los reportes históricos que hoy se conocen públicamente, hace algo más de 30 años le fue encargada una misión especial en Israel, sugerida por el Ministro de Defensa de la época, General Fernando Landazábal (+). Se sospechaba que con el apoyo militar de ese país se gestaban fuerzas paralelas. El acucioso investigador Ovidio se encontró allá al oficial Rito Alejo Del Río, a Carlos Castaño (muy joven), a otros militares y con un gran arsenal de armas que preparaban con aparente destino a una estructura irregular en Colombia. El periodista pudo comprobarlo todo sobre el terreno y le informó telefónicamente al General Landazábal y que él mismo viajaría junto a otros militares como único pasajero civil, en un avión (el Hércules 1003 de la FAC) cargado de armas, que debía aterrizar en Bogotá el 18 de octubre de 1982.

Al parecer el joven Carlos Castaño conjuntamente con sus amigos oficiales en Israel, luego de hacer un curso de un año, considerando erróneamente que hacían bien a la patria, planearon el envío a Colombia del avión lleno de armas para aprovisionar a grupos "no oficiales" que se estaban creando. Enterado por Charria, el Ministro de Defensa preparó un operativo en el aeropuerto militar de Catam para recibirlo con una inspección minuciosa. Para el periodista, era la historia de su vida, un fenomenal descubrimiento que lo consagraría para siempre. Pero lo más probable, es que haya sido un pasajero indeseable en ese vuelo, incómodo para los militares, por obvias razones.

El 17 de octubre de 1982, el avión en el que viajaba de retorno de Israel, aparentemente se fue a pique por el sobrepeso del arsenal en aguas del Atlántico a 280 kilómetros de las costas de New Jersey. La versión que luego se hizo circular como “cortina de humo” fue que era un episodio más del misterioso “Triángulo de las Bermudas”. Los militares avezados, fueron rescatados antes de que la nave se hundiera paulatinamente. Parado en las alas del avión, Ovidio Peter Charria imploró infructuosamente en medio de un natural ataque de pánico, que alguien lo rescatara. Murió solitario y abandonado. Su cuerpo jamás fue recuperado.

Lo curioso del incidente, es que poco antes del “accidente”, los militares trataron de deshacerse de la carga de armas, hecho que llamó la atención del capitán de un barco de bandera liberiana, que luego los rescató, El avión se hundió con todas las armas y Charria se llevó todos los secretos que había descubierto, pero más aun su capacidad de dar testimonio sobre los inicios del paramilitarismo en Colombia.

La desaparición de Ovidio en el océano seguro que fue un alivio para algunos oficiales. Se perdió una importante evidencia de la génesis paramilitar. Posteriormente los “paras” consolidaron su fuerza en el país, hasta su desmovilización parcial negociada con el gobierno de Álvaro Uribe. ¿Qué habría pasado si el periodista es rescatado? La respuesta es una incógnita pero lo más probable es que los mandos hubieran acordado una versión “conveniente” persuadiendo al leal y confiado periodista. Su situación en la “boca del lobo”, era como para perder por ambas caras como ocurrió finalmente.

Treinta años después muchas preguntas están sin respuesta: ¿Los militares se sintieron descubiertos por Charria? ¿Había interés en su desaparición? ¿Por qué no se hizo todo lo posible por salvarle la vida, siendo que era el único civil en ese vuelo? ¿Qué pasó con su cuerpo? ¿El accidente fue tanreal? ¿Por qué los medios no han insistido en que se conozca toda la verdad ante tan doloroso caso? Si hoy se averigua si “Lady Di” fue asesinada, mucho más debe investigarse la muerte de este periodista. Aclarar la realidad de este hecho, también será un pequeño aporte a la reconciliación nacional.

Apostilla: El General Fernando Ladazábal fue pasado a retiro por el presidente Betancur por provocador. Tenía posiciones contradictorias, pero en su momento apoyó al periodista Charria. Años más tarde lo asesinaron por razones que aún son un misterio.

Por Fabio Arévalo Rosero MD, colaborador de Soyperiodista.com

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