29 Jun 2011 - 10:00 p. m.

La moda de la moda responsable

Un colombiano y una diseñadora de India son los creadores de una tienda de ropa virtual que muestra el paso a paso de la fabricación de las prendas: desde que la teje un artesano indio hasta que la cose un confeccionista europeo.

Carolina Gutiérrez Torres

Anjalai P. es tejedora y vive en India. Alguna vez cuando le pidieron que resumiera su experiencia en pocas palabras respondió: “Mi padre me enseñó a tejer cuando tenía 15 años. Hoy en día mi marido y mis hijos son los que me ayudan. La mejor parte de este oficio es que soy una mujer autónoma”. Agostinho Martins Pereira es artesano y su taller está en Portugal; desde allí cose y confecciona las telas de Anjalai y otra decena de tejedores indios: “Llevo trabajando 57 años. Lo más importante para poder hacer mi trabajo es tener mucha técnica. Me encantaría que la princesa Letizia se pusiera mi ropa”.

Los dos, a la distancia, sin haberse visto alguna vez, forman parte de lo que sus creadores han llamado The IOU Project (resumiendo, I Owe You, que significa ‘Te debo’), una marca de ropa que nació en España de manos de un empresario colombiano —Enrique Posner— y una diseñadora de modas de India —Kavita Parmar—. Su propuesta: crear una tienda virtual en la que el comprador conozca el proceso de fabricación de las prendas paso a paso, en la que pueda ver los rostros y conocer las historias de los artesanos que las están interviniendo —como Anjalai P. y Agostinho M., que sonríen tímidos en una foto exhibida en su sitio web—, e incluso, las caras de quienes las adquirieron.

Se trata de un proyecto que cuestiona la producción en masa. Que emplea a pequeños tejedores indios y confeccionistas europeos. Que promueve la responsabilidad social y ambiental. Que algunos medios de comunicación del mundo han llamado “moda ética”, aunque a sus creadores la definición no los convenza porque —dice Posner a través de una entrevista telefónica desde España— “esa calificación tiene una connotación negativa para el resto de la moda. A mí me gustaría hablar mejor de modelos de moda responsable”.

“En lugar de máquinas que producen grandes cantidades de las mismas telas, trabajamos con artesanos que tejen unos pocos metros a mano con diseños únicos. En lugar de hacer producciones masivas de ropa, colaboramos con los mejores artesanos europeos que elaboran cada prenda, una a una. Y seguimos la pista de cada prenda, desde su origen como tejido, su proceso de elaboración hasta que llega a ti. Lo que significa que conoces toda su historia. De hecho… formas parte de ella”. Así se explica la filosofía de IOU en un video que se encuentra en YouTube.

Una introducción a esta comunidad virtual expone datos como estos: más de 20 millones de familias dependen del tejido a mano en India. Juntas pueden tejer 50 millones de metros al día, 250 millones a la semana, 1.000 millones al mes, es decir, uno por cada habitante del segundo país más poblado del planeta. “En sólo un mes. A mano. Sin apenas consumir energía. Usando algodón natural (cultivado localmente). Son los fabricantes textiles más ecológicos del planeta. Y crean magníficos tejidos de una variedad infinita”, continúa el video, que luego se detiene a explicar por qué IOU es sólo un proyecto virtual. “¿Para qué montar tiendas de lujo que encarecen  el precio y que tú tendrías que pagar? Mejor nos vemos en la web, sin intermediarios. Los empresarios ganarán más”.

La historia de IOU la cuenta desde su casa en Madrid Enrique Posner, bogotano, graduado en comunicaciones y teatro en la Universidad Northwestern de California, productor de cine —trabajó con Pedro Almodóvar y ahora con Antonio Banderas—. Y hoy, empresario de la moda. “Me gusta trabajar con gente creativa”, dice y luego recrea el momento en el que la diseñadora Kavita le propuso fundar juntos una compañía de moda basada en la tecnología. La primera llamada no lo convenció.

Finalmente dijo sí. Su argumento: “Históricamente hemos sido víctimas de la publicidad, de ese intento de persuadirnos con esfuerzos engañosos para comprar algo, pero internet llegó a cambiar eso. Hoy como ciudadanos en línea podemos tomar parte, opinar, movernos de un sitio a otro para verificar la información, hacerle daño a las marcas que nos mienten o darles un voto de confianza. En IOU los procesos están abiertos para que todas las partes se puedan conocer: el tejedor que hizo la tela, el confeccionador que la partió en trozos y la volvió a unir, el comprador final”.

Reitera que el origen del proyecto es un artesano humilde de India que teje a mano y que el siguiente eslabón de la cadena es un confeccionista italiano, portugués, rumano o español. “Estamos reivindicando la supervivencia de estos pequeños empresarios que han tenido que cerrar tantos negocios en Europa porque no pueden competir con los fabricantes de China o India. La realidad de esa tradición centenaria es dramática en el continente”. Cuenta que IOU empezó a vender apenas el 15 de mayo pasado y que la respuesta ha sido impensable: “nos estamos acercando a los dos millones de citaciones en Google, nos han pedido hablar en Naciones Unidas sobre el proyecto, CNN nos puso en su portada”.

Por todas estas razones ya están pensando ya en replicar este mismo concepto a otras industrias ajenas a la moda.

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