Para que la cerveza otorgue dichos beneficios, debe evitarse que se estropee al someterse a ciertas condiciones ambientales que atenten contra su frescura. Por eso, científicos de Empresas Polar y de la Universidad Simón Bolívar, en Venezuela, se encargaron de detectar la manera de detener el “envejecimiento” de las bondades del dorado y espumoso líquido.
Las primeras investigaciones, reseñadas en Nature y Royal Society of Chemistry Advancing the Chemical Sciences, apuntan a demostrar que una reacción producida en la bebida, llamada Maillard, puede ser la clave para lograr que se mantenga fresca por mucho más tiempo y en cualquier tipo de condiciones ambientales. De este modo se evitaría que los químicos tradicionales, utilizados en el proceso de elaboración, sean los responsables del deterioro de sus aportes a la salud.