23 Mar 2011 - 4:49 p. m.

Límites del páramo, la discusión entre mineros y ambientalistas

Las directivas de Greystar anunciaron que su intención es realizar una explotación sin afectar al páramo.

El Espectador

Luego de que la multinacional canadiense Greystar aclarara que su intención no es abandonar la explotación de oro en el páramo de Santurbán sino replantear el proyecto para el que había solicitado licencia ambiental, el debate sobre los límites del páramo ha regresado a la mesa.

Las directivas de Greystar anunciaron que su intención es realizar una explotación sin afectar al páramo, entendiendo este como la zona que se ubica sobre los 3.000 metros por encima del nivel del mar. Sin embargo, grupos que se oponen a la intervención de esta área en Santander recordaron que cuando se habla de ecosistema de páramo se hace referencia a tres zonas: subpáramo, paramo y suprapáramo, y por lo tanto, la multinacional seguirá violando la legislación nacional si insiste en su proyecto.

¿Quién tiene la razón? Según la Resolución 0769 del 5 de agosto de 2002 del Ministerio de Ambiente, se entiende como páramo a todo “Ecosistema de alta montaña, ubicado entre el límite superior del bosque andino y, si se da el caso, con el límite inferior de los glaciares o nieves perpetuas, en el cual domina una vegetación herbácea y de pajonales, frecuentemente frailejones y pueden haber formaciones de bosques bajos y arbustivos y presentar humedales como los ríos, quebradas, arroyos, turberas, pantanos, lagos y lagunas”.

En la resolución se aclara que “comprende tres franjas en orden ascendente: el subpáramo, el páramo propiamente dicho y el superpáramo. Los límites altitudinales en que se ubican estos ecosistemas varían entre las cordilleras, debido a factores orográficos y climáticos locales. La intervención antrópica también ha sido un factor de alteración en la distribución altitudinal del páramo, por lo cual se incluyen en esta definición los páramos alterados por el hombre”.

Erwing Rodríguez, de Fenalco Santander, dice que “hay que tener claro que el ecosistema del páramo comprende lo que es páramo, subpáramo y bosque alto andino. La afectación de un componente lleva a afectar los otros dos. Por eso consideramos que es inviable la propuesta”.

Según María Victoria Duque, subdirectora de Razón Pública, un medio digital que ha hecho un extenso cubrimiento del tema: “el punto es que aun cuando la cota del paramo es 3.100 metros y está delimitada, cuando uno habla de ecosistema de páramo hay que tener en cuenta que el ecosistema es todo incluyendo un área subterránea. Aún cuando hagan la explotación a 2.600 metros sobre el nivel del mar se presentarán problemas porque es un ecosistema complejo”.

Orlando Beltrán Quesada, del Comité Pro Defensa del Páramo de Santurbán, coincide con esta opinión:“Nuestra posición, y hablo por un grupo de ambientalistas que conocemos muy bien lo que significa la integralidad del medio ambiente, es que intervenir el subpáramo o el bosque alto andino, es decir, una cota inferior a la del páramo, tiene prácticamente la misma repercusión, los mismos efectos negativos ambientales, ya que todo está integrado en una sola unidad ecosistémica e interdependiente”.
 

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