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Durante las últimas semanas científicos de diferentes países han encontrado poderes afrodisíacos en alimentos y bebidas que habían pasado inadvertidas en el campo del amor. Atrás quedaron los clásicos productos para incentivar el placer, como el cebiche, el chontaduro y el borojó, pues ahora el protagonismo se lo roba, entre otros, el café.
La doctora Fay Guarraci, de la Universidad de Southwestern, en Texas, Estados Unidos, reveló este fin de semana los resultados de una investigación que evidencia el poder afrodisíaco (hasta ahora desconocido) del café. La primera etapa de este estudio consistió en analizar el comportamiento de un grupo de ratas hembras. Para ello Guarraci administró una moderada dosis de cafeína a 108 animalitos y pudo observar que este grupo se excitaba y copulaba más con los machos que las hembras que no habían tomado cafeína. “Parecían querer siempre más sexo”, explicó Guarraci.
Luego, repitió el experimento con un grupo de mujeres y los resultados fueron reveladores: la cafeína estimulaba las zonas del cerebro directamente relacionadas con la excitación sexual. Pero la regla no vale para todas. Guarraci concluyó que dicha excitación sólo se produce en las mujeres que no están acostumbradas a la cafeína.
Un grupo de científicos de la Universidad de Scranton, en Estados Unidos, llegó a una conclusión similar a la de Guarraci: el interés que una mujer tiene por el sexo es directamente proporcional a la cantidad de cafeína que ingiera diariamente. La dosis recomendada por estos expertos es de cuatro tazas al día, una medida que garantiza, según este estudio, un aumento del 45% del interés sexual de la mujer.
Algunos médicos y sexólogos han manifestado su inconformidad por los resultados de estas dos investigaciones. Por ejemplo, Marina Kushner, autora del libro La verdad sobre la cafeína, explica que los árabes, expertos en la preparación de sustancias afrodisíacas, usaban el café para mantenerse despiertos durante sus rezos. “No lo usaban para copular. A la mayoría de la gente el café o la Coca-Cola le da más energía, no más ganas de hacer el amor”.
Sin embargo, reconoce que la cafeína, en infusión, bebidas gaseosas o pastillas estimulan el sistema nervioso central y pueden llegar a excitar la libido. Lo importante, concluye Kushner, es no excederse. “La cafeína puede tener efectos colaterales tan poco adecuados para los encuentros eróticos como la ansiedad, la confusión, la deshidratación o la contracción muscular”.