A pesar de los avances que ha habido en varios países del mundo en el reconocimiento de los derechos de las personas LGBT, en muchos existen sanciones en contra de orientaciones sexuales que, en esos territorios, son consideradas como “antinaturales”. En algunos hay multas, en otros, cárcel y en varios hay sanciones más radicales, como la pena de muerte. Estambul, en Turquía, prohibió este año, por cuarta vez consecutiva, la marcha del orgullo gay que estaba programada. Según la Asociación Internacional de Lesbianas, Gais, Bisexuales y Transexuales e Intersexuales (ILGA), hay pena de muerte en ocho estados del mundo.