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Los vericuetos de un reinado

Diego Guarnizo crea el ajuar, los ‘shows’ y todos los detalles del Reinado Nacional.

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Angélica Gallón Salazar
31 de octubre de 2009 - 04:00 a. m.
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Diego Guarnizo recuerda con gracia la noche aquella de elección y coronación de la Señorita Colombia del año 2000 en la que la invitada especial para que fuera la presentadora de la velada fue la sensual, y por entonces muy polémica, Cecilia Bolocco.

Guarnizo, el asesor y director de arte de todo el Concurso, había decidido que a la diva latinoamericana debía vestirla una diseñadora colombiana y eligió a Silvia Tcherassi, que para esa época empezaba a repuntar como una de las más internacionales del país.

A Bolocco el apellido Tcherassi no le pareció  muy familiar, y menos cuando ella había ido a las tiendas de Chanel y de Dior a comprarse su vestido de noche. Sin embargo, bastó presentarle a Silvia para que decidiera lucir con gusto el traje de la barranquillera. Finalmente todo parecía haberse resuelto, cuando de repente Cecilia, hermosa y con un vestido aparatoso, fue anunciada en el escenario por Jorge Alfredo Vargas y al intentar salir, la cola del vestido se enredó en el pie mal puesto del director de piso y sin darse cuenta, tras dar el primer paso,  toda la parte de atrás del vestido se rasgó de un jirón. Bolocco, una de las estrellas de la noche,  estaba en calzones llorando, imposibilitada para presentarse en el escenario mientras afuera el público aplaudía. Por supuesto eso también era responsabilidad de Guarnizo y en un arranque de desespero y de genialidad pidió una caja de ganchos de ropa minúsculos y con los objeticos metálicos reparó el vestido en cinco minutos, le secó las lágrimas a la presentadora y la alentó a salir a la tarima.

Esta es sólo una de esas anécdotas inesperadas y divertidas que suceden tras bambalinas en la noche de coronación y elección de la Señorita Colombia, uno de los pocos eventos que se transmiten en vivo en el país. En la memoria de Diego Guarnizo, que se consagró como director de arte de todas las producciones del Canal Caracol, hay tantos años de experiencia, tantas reinas vestidas y maquilladas, tantas coreografías ensayadas, que se convierte en uno de los testigos y grandes conocedores de todos los vericuetos de este concurso que a muchos emociona y despierta su mayor sensibilidad nacionalista, mientras que a otros encrispa por no ver más que un derroche de banalidad.

Fue este hombre divertido, proactivo y, sobre todo, reconocido en el medio por su creatividad, quien decidió uniformar el ajuar de las reinas. “Veíamos una desproporción muy grande en las maletas y cuando íbamos, por ejemplo, a visitar el Barrio de las Reinas en Cartagena, en una zona muy deprimida, unas candidatas se iban de canutillo y lentejuela, mientras otras iban en tenis y jean”, comenta Guarnizo, quien ante tal desequilibrio decidió junto a Raimundo Angulo  que el Concurso debía proveer de todos los trajes a las reinas, excepto los de fantasía, actualmente llamado artesanal, y el de la noche de coronación.

“Por muchos años tuvo sentido que las reinas llevaran semejante despliegue de lujo y moda, porque como en los años 40, 50 y 60 no existían pasarelas de moda especializadas como Colombiamoda o el Caliexposhow, y mucho menos existían medios internacionales que le dejaran intuir a la mujer colombiana cuáles eran las demandas de la moda en París y Nueva York, pues todas las mamás esperaban a que llegara noviembre para ver a las candidatas desfilar y luego ir a la modista de la esquina para que replicara el vestido de coctel, de calle o de fantasía que habían usado las señoritas Valle o Guanía”, explica Guarnizo después de haber realizado una sesuda investigación. Así fue como el Concurso Nacional de Belleza se convirtió durante décadas en un movilizador del gusto y la moda nacional, pero ahora que los tiempos han cambiado, unificar el ajuar parece haber sido una decisión muy provechosa también para la industria.

El Reinado se ha convertido ahora más bien en una vitrina de los textileros, los zapateros y el gremio de artesanos que trabajan de la mano con Diego Guarnizo para vestir a las reinas en cada ocasión “Trabajando en común acuerdo con Artesanías de Colombia decidimos convertir el vestido de fantasía en uno artesanal, es así como en el Concurso se han lanzado fibras como la caña-flecha, que hizo que hasta Clinton se pusiera un sombrero. Fue también en las pasarelas del reinado que se dio a conocer  el mopa-mopa, una fibra de un árbol que los artesanos mastican y que adquiere una textura plástica y que, por cierto, se verá mucho en los vestidos de las 24 candidatas en Cartagena. También potenciamos el tamo, que es una fibra que sale del vástago del trigo y la cebada, del cual se extraen fibras textiles maravillosas”, explica este diseñador, que parece querer dejar claro con cada una de sus palabras todos esos trabajos sociales y movilizaciones gremiales que suelen quedar ocultos tras el espectáculo de belleza.

“Esto es mucho más que silicona, pestaña postiza y tacón aguja; es sin duda un concurso de belleza, pero en Colombia esta empresa, porque eso es lo que somos, una empresa de 75 años, busca tener un efecto importante en términos sociales, además de seleccionar una embajadora de Colombia”, explica Diego, a quien no le cuesta recordar cuáles fueron los orígenes de este concurso que en el año 1932  justamente buscaba las más bellas embajadoras del país. “El presidente Franklin Delano Roosevelt venía a inaugurar La Sociedad Portuaria de Cartagena y a la comitiva de preparación se le ocurrió convocar a todos los departamentos para que eligieran a una mujer bella que representara los valores de su tierra y la enviaran a La Heroica a recibir al presidente. Así se reunieron por primera vez beldades de todo el país.

Diego Guarnizo estará junto a las reinas desde hoy hasta el 17 de noviembre, cuando sea la coronación, y prepará con ojo acucioso los tres shows que acompañarán los desfiles más importantes: el de Paulina Rubio, que cantará seis canciones en la noche de Coronación; el de Daddy Yankee, que estará en el desfile de traje de baño que se hará en la noche en la playa del Hilton, y el de Eddy Herrera en el desfile del vestido artesanal. Los preparativos desbordan su capacidad, pero él hace sus máximos esfuerzos, a la final está convencido de que este concurso es muy importante para el país, porque para él la reina es la reina del pueblo colombiano.

Por Angélica Gallón Salazar

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