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Retratos de algunas de las mujeres que decidieron poner el pecho en la primera línea. Un grupo de madres cabeza de hogar son las principales integrantes.
A principios de mayo, diez mamás de las localidades de Bosa y Techotiva, en Bogotá, decidieron que sus hijos eran todos los que estaban en la calle.
Mauricio Alvarado - Mauricio Alvarado
Después de encontrarse un par de veces en el Portal de la Resistencia (antes Portal Américas) decidieron organizarse. Antes de ser las “mamás de primera línea” no se conocían.
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Las unía la edad, ser cabeza de hogar, tener entre dos y cinco hijos pequeños, y ser parte de las gruesas cifras de desempleo femenino que se dispararon en la pandemia del COVID-19.
Mauricio Alvarado - Mauricio Alvarado
Su apuesta comenzó como una manera simbólica de proteger a la juventud volcada a las calles en el paro nacional, escudadas tras pedazos de muebles que les servían de protección
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“Si todas las mamás del país estuviéramos en primera línea, yo creo que no habría violencia policial”, dicen.
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A pesar de la labor que ellas desarrollan durante las marchas, no dejan de ser agredidas por el Esmad.
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Inicialmente se protegían con artículos improvisados como escudos, pero al ver lo violento de la arremetida de la policía, se vieron obligadas a usar elementos de verdadera protección.
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Están convencidas que todo esto lo hacen para brindar un mejor futuro para sus hijos.
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