El reporte asegura que entre 1990 y 2010 más de 2.000 millones de personas pudieron acceder a servicios hídricos potables a través de tuberías y pozos protegidos. Las cifras apuntan a que el 89% de la población mundial utiliza fuentes de agua adecuadas para la salud.
De ese modo, la proyección para 2015, cuando se hará una evaluación de los ODM, es que el 92% de los habitantes en el mundo tengan esa oportunidad. María Neira, directora de Salud Pública y Medio Ambiente de la OMS, aseguró en una rueda de prensa que “el acceso al agua potable es uno de los determinantes de salud más importantes” y “reduce de manera exponencial el riesgo de contraer enfermedades”.
La noticia tiene, sin embargo, otra cara poco amable. 783 millones de personas no obtienen servicios de agua potable. Buena parte de esa población vive en el África subsahariana.
Por otro lado, asegura el informe, es “improbable” que para 2015 el 75% de la población tenga un saneamiento adecuado, que también hace parte de este objetivo. En la actualidad, 63% de las personas en el mundo tienen acceso a saneamiento y esa cifra sólo subirá cuatro puntos para entonces. 2.500 millones de personas todavía carecen de estructuras para saneamiento (baños, alcantarillado, disposición de las basuras, etc.) y 949 millones de personas en el mundo, sobre todo en el área rural, todavía hacen sus necesidades fisiológicas al aire libre.