17 Jul 2014 - 4:32 p. m.

¿Qué tan parásitos son tus compañeros del trabajo?

Esto es lo que sucede cuando realizas experimentos sobre tus compañeros de trabajo.

Vice.com/Jason Koebler

Quería recrear un estudio relativamente simple sobre el que ya había escrito. Terminé por crear algo un poco peligroso, que mortificó al director de uno de esos laboratorios biológicos caseros

El mes pasado aprendimos que compartimos una conexión biológica directa con nuestros teléfonos. Así es, las mismas bacterias que crecen en nuestros pulgares e índices, pueden estar también en la pantalla de nuestros celulares. Valiéndome de lo poco que recuerdo de mis clases de biología, un ilustrado y profundo artículo de WikiHow ­–sorprendentemente–, unas cuantas placas de agar que compré en un sitio llamado EX BioResearch, y la humilde bendición de un microbiólogo autodidacta, me propuse estudiar qué tipo de asquerosidades crecían en los dedos y celulares de mis compañeros de trabajo.

Necesitaba conejillos de indias: tomé las huellas dactilares y los celulares de nuestro editor-en-jefe Derek Mead, del jefe de redacción Meg Neal y de nuestros senior editors Brian Anderson y Brian Merchant. Como cualquier científico ansioso, también me hice parte del estudio, (probablemente no se trate de un experimento digno de publicación científica indexada. Ustedes sacarán sus propias conclusiones).

El plan era tomar muestras de cultivo de los celulares, pulgares e índices (en placas separadas, por supuesto). Con todo debidamente clasificado y sellado para evitar la contaminación y una posible proliferación de alguna fatal bacteria en nuestra oficina Vice, dejé las placas en una caja y dentro de un armario durante un fin de semana.

Una vez que mi legión de bacterias comenzó a crecer en serio, la idea era llevar la placa a GenSpace –un laboratorio casero en Brooklyn–, mirarlas bajo el microscopio y enterarme de qué mierdas había creado. Entonces, sentencié de una vez y por todas: A) Si ese estudio que escribí la semana pasada podía demostrarse sin costosos análisis de ADN, B) ¿cuál de mis compañeros sería el más asqueroso?

Abrí la caja el martes y observé toda suerte de colonias microbianas. ¡Impresionante! Llamé a Ellen Jorgensen de GenSpace para saber si le gustaba la idea de que se las llevara. No le gustó para nada. Me dijo que el laboratorio no tenía permiso para dejar entrar cultivos externos.

–¿Me estás diciendo que frotaste los celulares de tus compañeros y los pusiste en placas de Petri, y que crecieron microbios al azar y se reprodujeron bacterias indiscriminadamente?–me preguntó–, de ninguna manera las entras aquí a GenSpace. Va contra el reglamento y es muy peligroso. La gente que me está escuchando aquí, está mortificada por la idea.

Me pareció justo.

Mientras seguía las instrucciones que tomé de internet y del prospecto de las placas de agar, tenía la impresión de que hacer cultivos bacterianos de cualquier cosa que pudiera encontrar en casa, era una manera muy instructiva de enseñarle a los niños algo de microbiología.

Por el contrario, Jorgensen me sugirió que era probable que hubiéra cultivado estreptococos y estafilococos que podían enfermarme. También me dijo que los humanos solo sabíamos cultivar apropiadamente un 5% de las bacterias, así que lo que fuera que apareciera en las placas, no era todo lo que teníamos en los dedos y celulares. Solo una parte.

Daniel Grushkin, cofundador de GenSpaces junto a Jorgensen, me dijo que todo estaría bien siempre y cuando evitáramos hacer una sopa bacteriana:

–Si no lames o tocas las colonias creo que todo estará bien. Ellen tiene razón cuando dice que no hay manera de saber qué está creciendo desmedidamente en esos platos. Y eso plantea un riesgo– me dijo el doctor Grushkin– Pero también es cierto que los estudiantes de secundaria lo han hecho por años.

Así que... nada de microscopios ni laboratorios, pero el show debe continuar.

Pregunté en la sección de microbiología de Reddit, en donde los usuarios confirmaron mi sospecha: es casi imposible identificar bacterias a simple vista basados en la apariencia de la colonia, pero parecía tratarse de la flora bacteriana común en la piel. Otro chico en Reddit me dijo que estaba loco, pero que al menos no parecía que hubiese desencadenado un apocalipsis bacteriano.

También le pregunté a una pareja de microbiólogos y me mandaron a la biblioteca de microbios de la American Society for Microbiology, que será nuestra fuente oficial para este análisis.

“Creo que la mayoría de la gente no se da cuenta que con los microorganismos no puedes tener certeza alguna para identificarlos, a menos que puedas realizar un análisis metabólico, morfológico y/o genético”, me dijo edge000 en Reddit. ¡Buen punto! pero no es momento de echar todo al traste. Hagámoslo de todos modos. Quizá sería más fácil intentar acertarle al género, pero como queremos sacarla del estadio, mejor hablemos de especies. Por favor, tómese este análisis con algo de humor, es por pura y ociosa diversión. A los expertos del otro lado de la pantalla: siéntanse libres de corregirme y enviarme a la hoguera por mis imprudentes comentarios.

Sin más preámbulos, echémosle un vistazo a mis cultivos.

Derek:

De lejos, los dedos de Derek hicieron crecer las colonias más uniformes. Puede verse el punto exacto donde puso su dedo. ¡Buena distribución bacteriana, amigo! Sus dedos son el hogar de lo que parece un montón de Serratia marcescens (que son los punticos naranjados, creo) una encantadora bacteria que causa infecciones del tracto urinario, conjuntivitis y en los corales algo conocido como “la enfermedad de la viruela blanca”. Wikipedia también apunta que esta bacteria sirve para explicar muchos “milagros” en los que aparece sangre en el pan. Ya saben entonces, no se trata de sangre de Cristo, solo es una colonia de Serratia marcescens.

Me parece que la cosa amarilla es una Staphylococcus aureus, generalmente inofensiva pero no siempre, puede desarrollar una resistencia a los antibióticos y causa muchas de las infecciones por SARM, intoxicación por alimentos e infecciones de la piel. Aunque también parece como una Staphylococcus epidermis, común en la piel y por lo general es inofensiva.

Parece que Derek tiene algunos hongos en la esquina superior izquierda de su muestra. Y otras colonia bacteriana (esa cosa grande y blanca, abajo y a la izquierda), que de acuerdo con la biblioteca de microbios, parece tratarse de ántrax... aún cuando es casi seguro que se trata de otra cosa. A pesar de que el teléfono de Derek está menos infestado, tiene algunas colonias de lo que parece ser estafilococos y Serratia.

Brian Anderson:

No hay Serratia aquí, pero parece que sí algunos estafilococos y la misma colonia bacteriana blanca que tenía Derek. Potencialmente podría tratarse de Streptomyces albus, pero no puedo asegurarlo. Y la colonia, a juzgar por la poca información que se encuentra en internet, debe ser algo fuera de lo común. El teléfono de Brian parece estar muy limpio, a pesar de tener la misma colonia.

¡Estamos haciendo ciencia, chicos!

Meg:

A Meg le salió la misma mierda amarilla y un poco de Serratia. Pero lo más importante, si miran al centro, verán dos cosas: lo primero es una impresionante guerra microbiana entre cuatro colonias diferentes.

En el centro verá ese punto blanco que, de acuerdo a algunos en Reddit, se trata de Aspergillus niger, que causa el moho negro en las frutas y algunas infecciones en los oídos humanos y puede dejarte sordo temporalmente. Como pueden apreciar, creció sin control sobre el cultivo del teléfono y se ha convertido en un monstruo.

Brian Merchant:

Dato curioso sobre el teléfono de Brian: estuvo puesto en el departamento de policía de Nueva York por casi un mes y lo recuperó justo antes de que hiciera mi cultivo. Sería una buena escusa para justificar la sobrepoblación en su teléfono, sino fuera por el hecho que en el cultivo de sus manos aparecieron toneladas de la misma cosa. Desafortunadamente, no tengo la menor idea de qué se trata. Igual es asqueroso.

Jason:

Y aquí estoy yo. El cultivo de mis dedos se perdió entre el enredo de fotos. Los riesgos biológicos han sido eliminados. Les prometo que mis dedos no estaban tan sucios... ni tan limpios. Se veían muy similares a los de Brian Anderson, y lo pueden comprobar con el cultivo de mi celular.

Así que ahí tienen. Un experimento que no prueba nada pero fue terriblemente divertido. Basado en mi análisis amateur, puedo concluir que existe una relación directa entre los microbios que crecen en los dedos y los que crecen en los teléfono. También parece haber una correlación entre hacer un experimento sobre tus compañeros de trabajo y qué tanto les agradas, aunque eso requerirá de análisis posteriores para poder asegurarlo.

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