Los hechos sucedieron este fin de semana en una pizzería de la localidad de Ituzaingó, en la periferia de la capital argentina, cuando dos inspectores sanitarios encontraron a los animales, que conservaban su pelaje pero carecían de cabeza, informaron las autoridades.
Cuando los inspectores revisaron las tres neveras del restaurante, hallaron en dos de ellos mozarella, jamón y pollos, mientras que en el tercero encontraron los cuerpos de los perros junto a dos hormas de jamón.
Después de conocer la situación, un tribunal decidió clausurar el local, y ordenó, además, la incautación de varios alimentos en mal estado o sin fecha de vencimiento.
El gobierno municipal también levantó un acta por arrojar desperdicios a la vía pública, ya que los dueños de la pizzería tiraban agua con grasa y jabón al conducto pluvial de la calle.
El dueño del comercio podría ser acusado de dos delitos de maltrato de animales y atentado a la salubridad pública.